La administración Trump no espera avances sustantivos de la próxima reunión entre el presidente estadounidense y el mandatario chino Xi Jinping. Así lo señaló el subsecretario adjunto de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), Rick Switzer, quien anticipó que el encuentro producirá, en el mejor de los casos, resultados puntuales y sectoriales.
Switzer, que realizó estas declaraciones esta semana, subrayó que las tensiones estructurales entre ambas potencias van más allá de lo que puede resolverse en una sola cumbre y demandarán, según sus palabras, respuestas «pacientes pero firmes» por parte de Washington.
El encuentro entre Trump y Xi se produce en un momento de elevada tensión comercial entre los dos países, con aranceles cruzados que afectan a amplios sectores de la economía bilateral.
La postura del USTR sugiere que la Casa Blanca no prevé un giro de timón en la relación con Beijing, sino gestiones acotadas sobre temas específicos, sin que ello implique una distensión más amplia en el corto plazo.

