Canadá lanza un programa de financiamiento de emergencia para proteger su industria metalúrgica

El Banco de Desarrollo de Negocios desplegará hasta 1.000 millones de dólares canadienses en créditos preferenciales para productores de acero, aluminio y cobre golpeados por los aranceles estadounidenses.
08/05/2026
2 minutos de lectura
Canadá protege su industria metalúrgica
Canadá protege su industria metalúrgica

El Banco de Desarrollo de Negocios de Canadá (BDC, por sus siglas en inglés) anunció un programa de financiamiento de emergencia destinado a sostener a los productores de acero, aluminio y cobre que enfrentan una crisis de liquidez como consecuencia directa de los aranceles impuestos por Washington. La iniciativa contempla la entrega de hasta 1.000 millones de dólares canadienses en préstamos de capital de trabajo a tasas preferenciales.

El banco, de propiedad estatal, caracterizó la medida como una respuesta a un «choque de liquidez temporal» provocado por la escalada arancelaria. La situación se agravó el 6 de abril, cuando la administración estadounidense anunció gravámenes de hasta el 50% sobre las importaciones de acero terminado, aluminio y cobre provenientes de Canadá. En respuesta, Ottawa aplicó a su vez aranceles del 25% sobre productos siderúrgicos y de aluminio importados desde Estados Unidos, por un valor combinado de 15.600 millones de dólares canadienses.

Bajo las condiciones del programa, el BDC otorgará préstamos a tres años por montos que oscilan entre 2 y 50 millones de dólares canadienses. Para acceder al financiamiento, las empresas deben haber sido económicamente viables antes de verse afectadas por las nuevas cargas arancelarias. La institución priorizará a aquellas compañías que busquen redirigir sus exportaciones hacia mercados alternativos.

«Las empresas anteriormente rentables que ahora enfrentan presiones arancelarias tienen escasa capacidad para redirigirse hacia nuevos clientes, porque su maquinaria ya está configurada y los contratos a futuro están firmados», señaló el BDC en un comunicado. «Eso significa que continúan despachando productos bajo márgenes cada vez más comprimidos.»

Isabelle Hudon, presidenta y directora ejecutiva del BDC, subrayó la importancia estratégica del sector: «Una industria siderúrgica y del aluminio próspera es el motor de nuestra manufactura, la construcción y la defensa. Cuando los mercados se vuelven injustos, el BDC interviene para dar a estas empresas las herramientas que necesitan para estabilizar sus operaciones, mantener sus puertas abiertas y seguir produciendo.«

En paralelo, el gobierno federal anunció un paquete adicional de 500 millones de dólares canadienses para apoyar a empresas de todos los sectores afectadas por los aranceles. Los fondos serán canalizados a través de agencias de desarrollo regional y estarán orientados a facilitar «pivotes estratégicos», es decir, la reconversión de las empresas para diversificar sus mercados de destino. El programa apunta especialmente a las pequeñas y medianas empresas, que disponen de menor margen de maniobra ante la volatilidad arancelaria.

Por su parte, Export Development Canada (EDC), la agencia de crédito a la exportación del país, informó que desde el lanzamiento de su Programa de Impacto Comercial en marzo del año pasado ha desplegado 2.100 millones de dólares canadienses. La agencia prevé que el programa alcance los 5.000 millones de dólares en sus primeros dos años, combinando préstamos, seguros de crédito comercial y soluciones de capital de trabajo. EDC lo califica como «el paquete de apoyo comercial más grande disponible» para las empresas canadienses.

El alcance de la respuesta trasciende las fronteras canadienses. La semana pasada, representantes del EDC se reunieron en Washington con sus pares de Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos para coordinar el apoyo a los exportadores. Los participantes manifestaron su respaldo a la construcción de cadenas de suministro más resilientes, con especial énfasis en las industrias estratégicas y el comercio de minerales críticos. El encuentro también exploró el uso de mecanismos de financiamiento combinado para impulsar proyectos de mayor escala.

El conjunto de medidas refleja la profundidad del impacto arancelario sobre el sector industrial canadiense y la urgencia con que Ottawa ha respondido. La pregunta que queda abierta es si estos instrumentos financieros serán suficientes para sostener a una industria que, de momento, sigue operando bajo la presión de reglas de juego que cambian con rapidez.

NOTICIAS RELACIONADAS

No te pierdas