Veinticinco años de historia y una mirada decididamente puesta en el futuro. La World Trade Point Federation (WTPF) ha celebrado en Ginebra su 25.º aniversario con un programa de encuentros que reunió a representantes de organismos internacionales, empresarios y miembros históricos de la organización para analizar los grandes desafíos que están redefiniendo el comercio mundial.
La efeméride ha servido para hacer balance de la trayectoria de la Federación desde que el Programa Trade Point fue transferido por la Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) a la WTPF, pero también para abrir el debate sobre una cuestión especialmente relevante: cómo garantizar que las pequeñas y medianas empresas puedan aprovechar las oportunidades que ofrece una economía cada vez más digital, interconectada y global.
Durante estos 25 años, la WTPF ha desarrollado una red internacional orientada a facilitar el comercio, fomentar la cooperación empresarial y favorecer la internacionalización de las empresas, con especial atención a las pymes.
Las pymes ante un nuevo escenario global
Uno de los principales actos conmemorativos tuvo como escenario el Palacio de las Naciones de Ginebra, donde se celebró el foro “Enfoques innovadores para la integración de las pymes en los mercados globales”.
El encuentro permitió abordar algunos de los principales cambios que están transformando la economía mundial: desde la reconfiguración de las cadenas globales de valor hasta la expansión del comercio digital, pasando por la inteligencia artificial, las nuevas plataformas tecnológicas, la propiedad intelectual y la creciente importancia de la seguridad y la confianza en las relaciones comerciales.
Para las pymes, este nuevo escenario abre oportunidades hasta hace pocos años difíciles de imaginar. Internet, el comercio electrónico transfronterizo, la inteligencia artificial y los servicios en la nube permiten a empresas de menor tamaño acceder a clientes y mercados internacionales con mayor facilidad.

Pero esa transformación también plantea importantes desafíos. La incertidumbre económica, las dificultades de acceso a determinadas tecnologías, la ciberseguridad, la protección de los datos y la fragmentación de los sistemas digitales pueden convertirse en nuevas barreras para las empresas que aspiran a competir internacionalmente.
Tendencias globales y comercio digital
La primera sesión del foro, dedicada a las “Tendencias y retos globales para las pymes”, analizó cuestiones como la evolución del comercio mundial y los sectores emergentes, la ralentización del crecimiento, la incertidumbre de la demanda, la transformación de las cadenas de valor y la protección de los derechos de propiedad intelectual.
Entre los participantes se encontraban Sergio Martínez, de la Organización Mundial del Comercio; Zhang Yaning, de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual; y Quan Zhao, del Centro de Comercio Internacional.
La segunda sesión, bajo el título “Comercio digital y ecosistemas de confianza”, trasladó el debate al terreno tecnológico. El crecimiento del comercio digital transfronterizo, el desarrollo de identidades digitales y nuevas plataformas y, sobre todo, la necesidad de generar confianza en esos ecosistemas centraron buena parte de las intervenciones.
En esta sesión participaron Ramón Barquín III, presidente del Centro Unido de detallistas de Puerto Rico y de Caribe Unido; Carolina Quintana, directora para Asia Pacífico de la WTPF; Carlos Moreno, Vice Presidente de WISeKey; y Pedro Fuentes, directivo de la Fundación OISTE.
Luz María de la Mora: del origen de Trade Point a los nuevos desafíos del comercio digital
Una de las intervenciones centrales del foro fue la de Luz María de la Mora, directora de Comercio Internacional y Productos Básicos, quien participó como ponente principal en representación de la UNCTAD, la Agencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo.
Durante su intervención, De la Mora realizó un recorrido por los orígenes y la razón de ser del Programa Trade Point, una iniciativa concebida para facilitar la participación de las empresas en el comercio internacional y reducir algunas de las barreras que dificultaban su acceso a los mercados exteriores. En este contexto, destacó la importancia que adquirió la creación de una red internacional capaz de acercar información, herramientas y oportunidades comerciales a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas.
Su intervención permitió también establecer un puente entre aquella visión inicial y los desafíos que plantea actualmente la transformación digital del comercio. De la Mora subrayó la creciente relevancia del comercio electrónico internacional para las pymes, que encuentran en los canales digitales nuevas posibilidades para acceder a clientes, proveedores y mercados más allá de sus fronteras.
En este escenario, puso en valor el papel que puede desempeñar la World Trade Point Federation como red de apoyo a las empresas, facilitando su internacionalización y acompañando a las pymes en su incorporación a un entorno comercial cada vez más digitalizado e interconectado.

De la Mora abordó asimismo la importancia creciente del comercio internacional de servicios, un ámbito que está adquiriendo un peso cada vez mayor en las relaciones económicas internacionales y que se encuentra estrechamente vinculado a la digitalización. La posibilidad de prestar determinados servicios a distancia abre nuevas oportunidades de internacionalización y amplía las formas en las que empresas de menor tamaño pueden participar en los mercados globales.
Su intervención situó así la historia del Programa Trade Point dentro de una evolución más amplia del comercio internacional: desde la necesidad inicial de facilitar a las empresas el acceso a información y oportunidades comerciales hasta el actual desafío de conseguir que las pymes puedan participar plenamente en una economía marcada por el comercio electrónico, los servicios y las tecnologías digitales.
En este contexto, la WTPF reconoció también la importancia de mantener y fortalecer la cooperación internacional que dio origen al Programa Trade Point, reivindicando una trayectoria de 25 años que hoy adquiere una nueva dimensión ante los profundos cambios que está experimentando el comercio mundial.
La confianza, la nueva infraestructura del comercio digital
Si hubo un concepto transversal durante las jornadas de Ginebra fue el de confianza.
En la economía digital, prácticamente cualquier actividad —desde enviar información hasta realizar un pago, firmar un documento o cerrar una operación comercial— depende de que empresas y usuarios perciban el entorno digital como seguro, fiable y transparente.
La confianza ha dejado así de ser una cuestión exclusivamente tecnológica para convertirse en un factor económico y estratégico.
Como destacó Bruno Masier durante su intervención, el comercio digital, la inteligencia artificial, los servicios en la nube y el comercio electrónico transfronterizo están modificando profundamente los mercados mundiales y ofreciendo a las empresas nuevas vías para acceder a clientes internacionales.
Sin embargo, esas posibilidades conviven con amenazas que pueden frenar su desarrollo: ciberataques, fraude, riesgos relacionados con la protección de datos, sistemas digitales fragmentados o la falta de recursos y conocimientos especializados.
Para las pymes, que disponen habitualmente de estructuras y presupuestos más limitados que las grandes corporaciones, superar estas barreras resulta especialmente importante.
Cuatro pilares para un ecosistema fiable
Los debates celebrados en Ginebra identificaron cuatro grandes ámbitos sobre los que construir un ecosistema digital capaz de favorecer el comercio internacional.
El primero es la ciberseguridad, indispensable para proteger datos, comunicaciones y transacciones frente al fraude, la ciberdelincuencia y otros usos indebidos.
El segundo es la transparencia y la responsabilidad. Las plataformas y sistemas digitales necesitan reglas comprensibles, mecanismos de protección y marcos que permitan a empresas y usuarios conocer sus derechos y obligaciones.
El tercero es la interoperabilidad y la cooperación internacional. En un mercado global, la existencia de sistemas incompatibles y regulaciones excesivamente fragmentadas puede convertirse en una barrera adicional. La interoperabilidad permite que empresas de distintos países puedan conectarse y operar de forma más sencilla y eficiente.
Y el cuarto es la inclusión. Sin acceso asequible a la conectividad, competencias digitales suficientes e instrumentos fiables de identificación, una parte importante de empresas y ciudadanos corre el riesgo de quedar al margen de las oportunidades que ofrece la economía digital.

Las pymes, en el centro de la transformación
Uno de los mensajes que dejó el foro fue precisamente la necesidad de evitar que las pequeñas y medianas empresas queden rezagadas en esta transformación.
Las pymes constituyen una parte esencial del tejido empresarial, pero muchas de ellas carecen de los recursos tecnológicos, económicos o humanos necesarios para desenvolverse en ecosistemas digitales cada vez más sofisticados.
Crear entornos basados en la confianza puede facilitar que estas compañías innoven, compitan y participen en las cadenas internacionales de valor. Un objetivo que requiere, además, la cooperación entre gobiernos, organismos internacionales, sector privado, mundo académico y sociedad civil.
Una delegación empresarial de Murcia en Naciones Unidas
Los actos del 25.º aniversario tuvieron presencia española. Una delegación de empresarios de la Región de Murcia, encabezada por Antonio Castillo, presidente de ASEPIO y tesorero de WTPF, fue recibida por Pedro Manuel Moreno, secretario general en funciones de UNCTAD.
Acompañada por Bruno Masier, presidente de la WTPF, la delegación hizo entrega a Moreno de un detalle conmemorativo del aniversario como reconocimiento a la labor desarrollada en favor del comercio internacional y la cooperación empresarial.
La presencia murciana reflejó, además, la vinculación mantenida durante estos años entre la red Trade Point y el tejido empresarial de la Región de Murcia.

Una cena para celebrar 25 años de historia
El programa conmemorativo tuvo otro de sus momentos destacados en la cena institucional celebrada en el Hotel InterContinental de Ginebra, presidida por Bruno Masier como presidente de la WTPF y anfitrión del encuentro.
La velada reunió a representantes institucionales, miembros históricos de la Federación y empresarios para recordar los principales hitos alcanzados durante un cuarto de siglo de actividad.
En la apertura intervino Edward Kwakwa, Deputy sub director de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, quien abordó la importancia de la protección de la propiedad intelectual en el nuevo entorno digital y su creciente relevancia estratégica para empresas y organizaciones.
También se proyectó un mensaje de Carlos Moreira, fundador y CEO de WISeKey y vinculado al desarrollo del Programa Trade Point durante su etapa en Naciones Unidas. Moreira repasó la evolución de la organización y su contribución al fortalecimiento de las redes internacionales de cooperación y comercio.
La celebración incluyó asimismo diferentes reconocimientos institucionales. Bruno Masier agradeció a Carlos Moreno, Vice Presidente de WISeKey, el apoyo prestado durante estos años, así como la colaboración de Fundación OISTE en la celebración de la cena conmemorativa.
La WTPF reconoció también al Trade Point de Chongqing (China), representado por su director, Wang Hongsheng, por su contribución al desarrollo de la región.
Uno de los reconocimientos estuvo dirigido a Antonio Castillo, presidente de ASEPIO como Trade Point Murcia, por su trayectoria y dedicación al desarrollo y fortalecimiento de la red Trade Point. Castillo participó en los actos acompañado por una representación de empresas de la Región de Murcia.
Veinticinco años después, los retos continúan
La conmemoración de Ginebra ha permitido recuperar la memoria de los primeros 25 años de la WTPF, pero el foco de las jornadas estuvo, sobre todo, en lo que viene después.
La transformación digital está abriendo nuevas vías de internacionalización para empresas de todos los tamaños, al tiempo que introduce desafíos relacionados con la seguridad, la regulación, la capacitación tecnológica y la confianza.
En este escenario, el futuro del comercio digital no dependerá únicamente de la velocidad con la que evolucionen la inteligencia artificial, las plataformas o las tecnologías de identificación. Dependerá también de la capacidad de gobiernos, instituciones y empresas para establecer marcos de cooperación que permitan que esas innovaciones sean accesibles, seguras e inclusivas.
La celebración concluyó con diferentes encuentros de networking institucional y empresarial, reafirmando el compromiso de la WTPF con la innovación, la cooperación internacional y el fortalecimiento de las relaciones comerciales globales.
Un cuarto de siglo después de la transferencia del Programa Trade Point a la Federación, Ginebra ha servido como punto de encuentro entre la historia de la WTPF y los desafíos de su próxima etapa. Una etapa en la que la internacionalización de las pymes, la transformación digital y, sobre todo, la construcción de confianza se perfilan como cuestiones centrales para el futuro del comercio mundial.















