Washington impone un arancel del 25% a Brasil y profundiza la ruptura con Lula a meses de las elecciones

El gobierno de Donald Trump concluyó una investigación y aplicará gravamen desde el 22 de julio. Lula rechazó la medida, anunció represalias y la disputa se entrelaza con la carrera presidencial de octubre.
17/07/2026
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Washington impone un arancel del 25% a Brasil
Washington impone un arancel del 25% a Brasil

El gobierno de Estados Unidos anunció la imposición de un arancel del 25% sobre la mayoría de las importaciones provenientes de Brasil, en el desenlace de una investigación de un año sobre lo que Washington calificó como prácticas comerciales desleales por parte de la mayor economía de América del Sur. La medida, confirmada por el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, entrará en vigor el 22 de julio y reaviva una tensión bilateral que ya había marcado gran parte del último año.

La decisión llega tras una pesquisa iniciada en julio de 2025 al amparo de la Sección 301, un mecanismo que permite a la Casa Blanca aplicar aranceles a países señalados por prácticas desleales sin necesidad de autorización adicional del Congreso. Según el informe de la oficina comercial estadounidense, las políticas brasileñas en materia de comercio digital, protección de la propiedad intelectual, acceso al mercado de etanol y control de la deforestación restringen de manera injustificada el comercio de productores y exportadores de Estados Unidos. El esquema exceptúa a productos como café, carne vacuna, jugo de naranja, algunos insumos energéticos y piezas aeroespaciales.

A la par, avanza una investigación separada sobre el cumplimiento brasileño en materia de trabajo forzoso que podría sumar un arancel adicional del 12,5%, lo que llevaría el gravamen total al 37,5%. Una definición sobre ese punto se espera para la próxima semana.

Brasilia rechaza la medida y prepara represalias

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó la decisión de infundada y anticipó que su gobierno activará mecanismos de reciprocidad comercial previstos en la legislación local, además de llevar el caso ante el sistema de solución de diferencias de la Organización Mundial del Comercio. El mandatario sostuvo que no existe justificación para una medida unilateral, dado que Estados Unidos acumuló un superávit de bienes y servicios de 424.500 millones de dólares con Brasil en los últimos quince años. Según cifras oficiales citadas por el gobierno brasileño, en 2025 el 76% de las importaciones estadounidenses ingresó a Brasil libre de aranceles, con un arancel efectivo promedio del 3,1%.

Desde Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, respondió que el gobierno de Lula no negoció de buena fe y atribuyó la medida a decisiones políticas del mandatario brasileño. Funcionarios de la administración estadounidense señalaron que, pese a un año de gestiones, las conversaciones sustantivas con Brasilia recién ganaron impulso en las últimas seis semanas, sin alcanzar resultados suficientes.

Una relación bilateral que osciló entre la distensión y el conflicto

El nuevo arancel se suma a una relación bilateral marcada por vaivenes durante el último año. En 2025, Washington había impuesto un gravamen del 50% a los productos brasileños en el marco del mismo mecanismo, en un contexto vinculado al proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro, condenado por intentar revertir su derrota electoral de 2022. Ese arancel fue dejado sin efecto por la Corte Suprema de Estados Unidos en febrero, lo que dejó vigente únicamente el arancel global del 10%. Los vínculos entre ambos gobiernos habían mostrado señales de mejora en mayo, con una visita de Lula a la Casa Blanca, y en noviembre de 2025, cuando Washington había levantado aranceles del 40% que pesaban sobre la carne y el café brasileños.

La sombra de la elección de octubre

La disputa comercial se entrelaza además con la campaña presidencial brasileña, que definirá en octubre al sucesor de Lula. El mandatario vinculó el nuevo arancel con una visita reciente a Washington del senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente e integrante de la familia que constituye el principal rival político del oficialismo, y habló de una colaboración activa entre el gobierno estadounidense y el bolsonarismo. El senador negó haber influido en la decisión y afirmó que buscará persuadir a la administración de Trump para postergar la aplicación del arancel hasta después de los comicios. El episodio profundiza así la incertidumbre sobre el rumbo del comercio bilateral en momentos en que ambos países atraviesan procesos políticos sensibles.

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