Trump fuerza la paz en Ormuz

Trump anuncia un acuerdo "en gran medida negociado" con Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz y poner fin a una guerra que sacude los mercados globales desde febrero.
25/05/2026
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Trump fuerza la paz en Ormuz
Trump fuerza la paz en Ormuz

El presidente Donald Trump anunció que un acuerdo de paz con Irán, que incluye la reapertura del Estrecho de Ormuz, está «en gran medida negociado» y será dado a conocer en los próximos días. El anuncio, hecho a través de redes sociales luego de una serie de llamadas desde el Despacho Oval con líderes regionales, marca el punto más cercano a una resolución diplomática desde que el conflicto estalló en febrero, cuando ataques estadounidenses e israelíes sobre territorio iraní interrumpieron abruptamente las negociaciones nucleares en curso.

Irán respondió cerrando de facto el Estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita una porción crítica del petróleo, el gas natural y los fertilizantes que abastecen a los mercados mundiales. El golpe fue inmediato: los precios de la energía se dispararon, la inflación en Estados Unidos trepó a su nivel más alto en años y la economía global quedó atrapada entre la incertidumbre bélica y la amenaza de un colapso logístico sin precedentes en la región.

El mandatario estadounidense describió el entendimiento como un «Memorándum de Entendimiento relativo a la PAZ» que aún debe ser rubricado por Washington, Teherán y los demás países involucrados en las conversaciones. En sus comunicaciones, Trump confirmó haber hablado con los líderes de Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Bahréin, además del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. «Los aspectos y detalles finales del acuerdo están siendo discutidos en este momento y serán anunciados en breve», sostuvo, sin precisar plazos.

La mediación fue conducida por Pakistán, cuyo jefe del ejército, el mariscal de campo Asim Munir, mantuvo reuniones en Teherán con el presidente Masoud Pezeshkian, el canciller Abbas Araghchi y otros altos funcionarios. Qatar también envió a un representante de alto rango para respaldar los esfuerzos de paz. Un funcionario regional con acceso directo al proceso de mediación señaló, con cautela, que «disputas de último momento» podrían descarrilar las tratativas, y recordó que no es la primera vez en las últimas semanas que el acuerdo ha sido descrito como inminente.

Teherán, por su parte, eligió sus palabras con deliberada parsimonia. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghaei, calificó el borrador como un «acuerdo marco» que daría inicio a negociaciones más amplias en un plazo de entre 30 y 60 días. Baghaei aclaró que el programa nuclear de Irán no forma parte de la etapa actual de las conversaciones: «Nuestro foco en esta fase es poner fin a la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano», afirmó. Sí confirmó que la reapertura del Estrecho de Ormuz integra los temas en discusión, al tiempo que reafirmó que el levantamiento de las sanciones sobre Teherán «ha sido incluido explícitamente en el texto y sigue siendo nuestra posición inamovible».

El secretario de Estado Marco Rubio, que se encontraba en India, señaló que «se ha producido algún progreso» y que podría haber novedades en las próximas horas. Sin embargo, reiteró la postura de Washington: Irán no puede poseer armas nucleares, debe entregar su uranio altamente enriquecido y el Estrecho de Ormuz debe volver a estar abierto al tráfico internacional.

El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con los ataques de Estados Unidos e Israel sobre instalaciones iraníes, desencadenó una cadena de represalias que involucró a actores regionales de peso. El Comando Central de Estados Unidos informó este sábado que sus fuerzas han interceptado más de cien embarcaciones comerciales y desactivado cuatro desde que se estableció el bloqueo el 13 de abril. En paralelo, el líder de Hezbollah, Naim Kassim, recibió una carta del canciller iraní Araghchi en la que Teherán reafirma que no abandonará a sus aliados en la región.

El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf —quien encabezó las conversaciones cara a cara con representantes estadounidenses en Islamabad el mes pasado— advirtió que si Trump reanuda los ataques, las consecuencias serían «más aplastantes y más amargas» que al inicio de la guerra.
La arquitectura del acuerdo que se perfila contempla una declaración oficial del fin de la guerra, seguida de dos meses de negociaciones sobre el programa nuclear iraní y la reapertura del Estrecho de Ormuz en simultáneo con el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos persas. Si se concreta, el entendimiento pondría fin a tres meses de un conflicto que ha redibujado las alianzas en Medio Oriente y sometido a la economía global a una de sus pruebas más duras en décadas.

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