El Baltic Dry Index (BDI), el indicador de referencia mundial para los costos del transporte marítimo de graneles sólidos, escaló a su nivel más alto en casi dos años, empujado principalmente por el fuerte salto de las tarifas de los buques Capesize. El indicador avanzó 5,5% el 2 de septiembre, hasta los 3.331 puntos en Londres, su marca más elevada desde diciembre de 2023, con el segmento Capesize liderando la suba con un incremento superior al 8%.
El repunte se explica por una combinación de factores que se está dando de manera simultánea: condiciones meteorológicas adversas que vienen golpeando las operaciones en las rutas del Pacífico justo en un momento de fuerte demanda en ambas cuencas oceánicas, la Pacífico y la Atlántico. El BDI agrupa las tarifas de los segmentos Capesize, Panamax y Supramax, claves para el traslado de commodities como el mineral de hierro, el carbón y los granos. En lo que va del año, el índice acumula una suba de 77%, impulsada en parte por las disrupciones derivadas del conflicto en Medio Oriente.
El buen momento de las tarifas se trasladó también a las acciones de las navieras graneleras, que en el año vienen mostrando un desempeño más sólido incluso que el de los armadores del segmento tanquero, en medio de las alteraciones que sigue generando el conflicto en Medio Oriente sobre el tránsito marítimo.
Una capacidad cada vez más ajustada
Del lado operativo, una sucesión de tifones viene afectando los puertos y las operaciones marítimas en el Pacífico, con China como uno de los focos más golpeados. A esto se suma que los exportadores australianos están acelerando sus embarques a medida que terminan los trabajos de mantenimiento programados, mientras que las mejoras en las operaciones de transbordo están favoreciendo un mayor flujo de mineral de hierro proveniente de Guinea, país donde se ubica el yacimiento de Simandou, uno de los mayores del mundo.
Este cuadro llevó a los exportadores a competir de manera más intensa por asegurarse buques para los viajes de mayor distancia, lo que suma presión adicional sobre un mercado Capesize que ya venía mostrando condiciones firmes. Según analistas del área de transporte de graneles secos de BRS Shipbrokers, el mercado ingresa al tramo final del tercer trimestre con un piso de tarifas relativamente elevado, justo en el período del año en que la actividad de tifones en el Pacífico suele volverse más disruptiva para las operaciones portuarias.
Desde la misma consultora se advierte, además, que eventuales demoras y pérdidas de eficiencia en la operación de los buques podrían recortar todavía más la disponibilidad efectiva de capacidad, sumando un factor adicional de sostén para un mercado Capesize que ya se encuentra en terreno firme.
Un año de recuperación para los graneleros
La suba acumulada de 77% en lo que va del año marca un cambio de fase para un mercado que había atravesado un 2023 y un 2024 de tarifas mucho más deprimidas. El fenómeno no se explica por un solo factor: a las disrupciones vinculadas al conflicto en Medio Oriente y a su impacto sobre las rutas de navegación se suma ahora el cuadro estacional de tifones en el Pacífico, en un momento en que la oferta de buques ya venía corriendo de atrás a una demanda robusta.
El resultado se percibe también en el desempeño bursátil de las compañías navieras dedicadas al transporte de graneles, cuyas acciones vienen superando en el año al de los armadores tanqueros, un segmento que hasta hace poco concentraba buena parte del interés de los inversores por las alteraciones geopolíticas sobre el tránsito de crudo.
De cara a lo que resta del tercer trimestre, la lectura de los analistas apunta a que la combinación de piso de tarifas alto, mayor competencia por buques de largo recorrido y una temporada de tifones que históricamente golpea la operatoria portuaria china configura un escenario en el que resulta más probable una nueva suba que una corrección. El mercado de mineral de hierro, con futuros en alza en Singapur, viene convalidando esa misma lectura de fondo.
Para los exportadores de commodities de la región, el encarecimiento del flete marítimo agrega un costo adicional a tener en cuenta en la colocación de cargas de granos y minerales hacia Asia, en un contexto donde la disponibilidad de buques Capesize se presenta cada vez más ajustada.

