La posición de inversión extranjera directa (IED) en Estados Unidos cerró 2025 en un máximo histórico de 5,86 billones de dólares, tras un incremento interanual de 266.000 millones de dólares, según los datos confirmados el 21 de julio por la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos (BEA). El salto consolida al mercado estadounidense como el destino prioritario del capital productivo mundial, en un contexto de reordenamiento de las cadenas globales de suministro y de mayor competencia entre bloques para atraer inversión.
El crecimiento estuvo liderado con claridad por Europa: del incremento total del año, 182.400 millones de dólares —más de dos tercios del alza— procedieron de inversores del continente, según un análisis de la consultora Auxadi sobre las cifras oficiales de la BEA. La cifra confirma que Estados Unidos sigue siendo, para las empresas europeas, uno de los destinos más sólidos para invertir, adquirir compañías o expandir operaciones, incluso bajo el escenario arancelario impulsado por la actual administración de Donald Trump.
Alemania y Canadá, los mayores impulsores individuales
A nivel país, las multinacionales alemanas registraron el mayor incremento individual de posición inversora, con 49.000 millones de dólares adicionales, seguidas por las canadienses, con un alza de 39.200 millones de dólares. No obstante, cuando se mide la posición acumulada total —y no solo el incremento anual— Japón continúa siendo el principal inversor extranjero en Estados Unidos, con 827.100 millones de dólares, por delante de Canadá (819.800 millones de dólares) y de la propia Alemania (706.200 millones de dólares).
La distinción entre flujo anual y stock acumulado resulta clave para leer el fenómeno: mientras Japón mantiene el liderazgo histórico gracias a décadas de inversión sostenida, es Europa la que está marcando el ritmo del crecimiento reciente, en un desplazamiento que la consultora Auxadi señala como un dato relevante para entender la dinámica actual del comercio y la inversión transatlántica.
La manufactura y la química, los sectores más buscados
Por industria, la manufactura concentró el 42,8% de toda la posición de IED en Estados Unidos, equivalente a 2,51 billones de dólares, y fue además el sector que más creció durante el año. Dentro de esa masa de inversión manufacturera, la industria química representó por sí sola un tercio del total, con 835.900 millones de dólares, seguida por finanzas y seguros (629.700 millones de dólares) y comercio mayorista (534.000 millones de dólares).
Dentro de la industria química, la mayor parte de la inversión extranjera corresponde históricamente a manufactura farmacéutica, que explica cerca de tres cuartas partes de la posición del sector. Ese perfil ayuda a entender por qué las multinacionales alemanas y japonesas concentran una proporción tan alta de sus inversiones en manufactura —cerca de la mitad de su posición total en cada caso—, mientras que las canadienses muestran un peso mayor en finanzas, con casi un tercio de su exposición en el país concentrada en ese rubro.
Una relación de doble vía
El fenómeno no es unidireccional. La inversión directa de empresas estadounidenses en el exterior también alcanzó un récord de 7,14 billones de dólares, tras crecer 438.100 millones de dólares durante 2025, con Europa —particularmente el Reino Unido y Luxemburgo— como principal destino y la manufactura, otra vez liderada por la industria química, como el sector más dinámico. Ese cruce de flujos refuerza la lectura de una relación transatlántica que se profundiza en ambas direcciones, más allá de las tensiones comerciales puntuales entre Washington y Bruselas.
Empleo y rentabilidad de las filiales extranjeras
El stock de inversión no es solo capital contable: se traduce en empleo directo. Las filiales estadounidenses de propiedad mayoritaria extranjera dieron trabajo a 8,57 millones de personas en 2024, último dato disponible, con un leve incremento del 0,2% respecto de los 8,56 millones del año anterior. En términos de rentabilidad, las multinacionales extranjeras con operaciones en Estados Unidos obtuvieron ganancias por 310.100 millones de dólares en 2025 sobre su inversión acumulada, aunque esa cifra representó una caída del 1,9% frente a 2024, en un año en el que el capital siguió entrando pero los retornos se moderaron.
A esto se suma el segmento de inversión greenfield —proyectos que crean una empresa nueva en el país o amplían una ya instalada—, que sumó 13.800 millones de dólares en 2025. Dentro de ese universo, transporte y almacenamiento concentró 3.600 millones de dólares, computación y electrónica 2.000 millones de dólares y manufactura química 1.800 millones de dólares. Por origen, los inversores de Asia y el Pacífico encabezaron el gasto greenfield del año, mientras que por destino California, Texas y Pensilvania fueron los estados que más capital nuevo recibieron, con 59.700 millones de dólares, 21.500 millones de dólares y 20.900 millones de dólares respectivamente. En términos de empleo generado por estos proyectos nuevos, la manufactura de plásticos y caucho fue la que más puestos concentró (21.800), seguida por equipos de transporte (17.300) y metales primarios y fabricados (16.400); por país de origen, las filiales de capital mexicano, canadiense y británico fueron las que más empleo aportaron.

