Las contrataciones de nuevos buques tanque para crudo alcanzaron en 2026 su nivel más alto registrado hasta la fecha: 60 millones de toneladas de peso muerto distribuidas en 234 naves. El salto responde en gran medida al segmento de los Very Large Crude Carriers (VLCC), los superpetroleros que concentran hoy la mayor parte del apetito armador, favorecidos por fletes en niveles elevados y por la necesidad de renovar una flota cuya edad promedio no deja de crecer.
De acuerdo con BIMCO, la asociación internacional de armadores, las órdenes de VLCC más que duplicaron en lo que va de 2026 el total contratado durante todo 2025: ya se cerraron 151 unidades, equivalentes al 79% de la capacidad total ordenada este año en el segmento de crudo. El resto de las contrataciones se explica principalmente por buques suezmax, cuya capacidad ya iguala la de todo el año anterior.
Un libro de órdenes sin precedentes
El resultado acumulado llevó el libro global de órdenes de tanqueros para crudo a 130 millones de dwt, el mayor volumen de la serie histórica y equivalente al 27% de la flota actualmente en operación. Según las entregas ya programadas, la incorporación de capacidad nueva al mercado se mantendrá en ascenso al menos hasta 2028, en marcado contraste con los menos de 10 millones de dwt entregados en promedio por año durante el último trienio.
Una flota que envejece desde hace más de una década
El repunte de las órdenes llega tras años de escasa renovación. Desde 2011, la edad promedio de los tanqueros petroleros viene en aumento como consecuencia de un ritmo bajo de nuevas entregas combinado con un desguace igualmente reducido. Hoy la flota tiene una edad media de 14 años, y el 22% de su capacidad —unos 105 millones de dwt— ya superó los 20 años de operación, el límite habitual para el que estos buques fueron diseñados.
Combustibles alternativos, todavía una porción menor
La transición energética avanza con más cautela que la renovación de capacidad. Apenas el 2% de lo contratado en 2026 corresponde a buques preparados para operar con combustibles alternativos, principalmente gas natural licuado, mientras que otro 17% fue diseñado para permitir una conversión futura. Sobre el total de la flota existente, solo el 9% ya utiliza combustibles alternativos y un 30% adicional podría adaptarse más adelante.
La construcción de estos buques continúa fuertemente concentrada en Asia. Los astilleros chinos se quedaron con el 82% de la capacidad contratada durante 2026 y explican el 70% del libro de órdenes global, mientras que Corea del Sur retiene el 25% restante, con una participación más marcada en la construcción de suezmax. De cara a los próximos años, BIMCO anticipa que el ritmo de nuevas contrataciones podría moderarse una vez absorbido el actual pico de renovación de flota.

