Un nuevo informe elaborado en conjunto por Standard Chartered y Oxford Economics sostiene que una digitalización más veloz del comercio internacional podría agregar hasta 2,8 billones de dólares al intercambio global de manera anual hacia 2031. El trabajo, incluido en el reporte Future of Trade 2026 del banco, analizó de qué manera la combinación de menores fricciones comerciales, mayor inversión tecnológica y una adopción más rápida de inteligencia artificial podría transformar los flujos de comercio durante el próximo lustro.
Bajo ese escenario de “aceleración digital”, el comercio internacional resultaría 6,9% superior en 2031 respecto de la proyección de base que maneja Oxford Economics para ese año. La conclusión surge de una encuesta a 2.100 altos ejecutivos corporativos en 27 mercados, que muestra a las empresas invirtiendo cada vez más en herramientas digitales, IA e infraestructura financiera integrada para ganar visibilidad y reducir fricciones en sus cadenas de abastecimiento.
Cuatro de cada cinco compañías relevadas afirmaron haber obtenido beneficios concretos de sus inversiones en capacidades digitales, mientras que el 83% señaló que esas herramientas les permitieron reaccionar con mayor velocidad ante interrupciones en la cadena de suministro.
Los servicios digitales, motor del nuevo ciclo de comercio
El análisis de Oxford Economics identifica a los servicios como el segmento más beneficiado por la digitalización. Las exportaciones de servicios entregados digitalmente —que incluyen computación, nube, ciberseguridad y otras prestaciones remotas— crecieron 136% entre 2016 y 2025, muy por encima del 70% que anotó el conjunto de exportaciones de bienes y servicios en el mismo período. Ese rubro ya representa el 14,7% de las exportaciones globales, frente al 10,6% de una década atrás.
En el escenario de aceleración digital, el comercio de servicios podría crecer 11,4% por encima de la proyección de base hacia 2031, casi el doble del 5,9% estimado para los bienes. El informe atribuye esa brecha a una mejor circulación de datos, la expansión de los pagos digitales, la interoperabilidad de sistemas y la simplificación de los procesos de cumplimiento normativo, factores que en conjunto reducen la fricción en las operaciones transfronterizas.
La inteligencia artificial aparece como uno de los principales impulsores de ese proceso: 56% de las empresas consultadas la calificó como “muy relevante o transformacional” para avanzar en la digitalización del comercio, proporción que trepa a 62% entre las firmas de tecnología, medios, telecomunicaciones y energía.
De la relocalización de proveedores a la diversificación de riesgos
El relevamiento también detecta un cambio de enfoque respecto de las estrategias de nearshoring y friendshoring que predominaron en los últimos años. Si bien más del 90% de las empresas prevé ajustar sus operaciones de cadena de suministro en los próximos tres a cinco años, alrededor del 60% no planea entrar ni salir de mercados en sus actividades de abastecimiento, manufactura o exportación.
En cambio, las compañías priorizan la diversificación de proveedores y una gestión más activa de inventarios para ganar resiliencia dentro de sus redes actuales. Esa lógica de “estrategias centradas en proveedores” gana mayor tracción en América (+8,7 puntos porcentuales) y en el Gran China y el norte de Asia (+6,8 puntos), mientras que la gestión de inventarios cobra especial relevancia en el sudeste asiático y en Medio Oriente y el norte de África.
La tesorería, cada vez más estratégica
El informe subraya que las áreas de tesorería están asumiendo un rol más estratégico dentro de las corporaciones, a medida que inventarios más grandes, redes de proveedores más amplias y flujos transfronterizos crecientes elevan la necesidad de herramientas digitales, visibilidad de datos y decisiones asistidas por IA.
En ese sentido, el 37% de las empresas planea integrar más estrechamente sus funciones de tesorería y cadena de suministro en los próximos tres a cinco años, mientras que una proporción similar espera ajustar su estrategia financiera. La gestión del riesgo cambiario aparece como prioridad para el 57% de los encuestados, y uno de cada tres anticipa un aumento de su exposición a divisas extranjeras.
El 82% de las compañías consultadas indicó que las herramientas digitales mejoraron su capacidad de visibilidad y proyección sobre las operaciones financieras y de cadena de suministro, mientras que el 74% señaló que la digitalización de la tesorería fortaleció su resiliencia para administrar efectivo, liquidez y exposición cambiaria en un contexto de incertidumbre persistente.
Desde Standard Chartered remarcaron que, a medida que las empresas dejan de concentrarse exclusivamente en rediseñar sus cadenas de suministro y ponen el foco en ganar resiliencia, visibilidad y agilidad, las inversiones en capacidades digitales se están consolidando como una fuente clave de ventaja competitiva.

