India crece más que nadie, pero sus cimientos son frágiles

El país lidera las proyecciones de expansión global para 2026, mientras acumula tensiones estructurales y apuestas geopolíticas de alto riesgo.
24/04/2026
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India mayor crecimiento global
India mayor crecimiento global

En un mundo que desacelera, India se mueve a contramano. El Fondo Monetario Internacional proyecta que la economía india crecerá un 6,6% en 2025 y un 6,2% en 2026, superando a todas las grandes economías del planeta. China, durante décadas el motor indiscutido del crecimiento global, se encamina a tasas del 4,8% y 4,2% respectivamente. Estados Unidos avanza apenas por encima del 2%, y las principales economías europeas rondan el 1%. Brasil e Indonesia, los otros grandes emergentes, también quedan rezagados.

El contexto global explica en parte este contraste. La guerra en Medio Oriente interrumpió rutas comerciales clave, presionó los precios de la energía y los alimentos, y extendió la incertidumbre sobre los mercados más vulnerables. Se proyecta que el crecimiento mundial caiga al 3,1% en 2026, por debajo de lo esperado. India, en cambio, avanza sobre bases propias: una población activa en expansión, una posición geográfica estratégica y un mercado interno de escala continental.

Pero el número del PBI oculta tanto como revela. Bajo la superficie, India arrastra déficits de infraestructura estimados en más de 500.000 millones de dólares hasta 2040 y una participación laboral desigual que limita cuánto y a quiénes alcanza el crecimiento. Las desigualdades estructurales profundas contribuyen a un uso ineficiente del talento y generan ineficiencias que, acumuladas, pueden frenar la expansión de largo plazo.

A esto se suma una postura geopolítica deliberadamente ambigua. India mantiene vínculos comerciales sólidos con Estados Unidos y China al mismo tiempo, cultiva una relación estratégica con Rusia como destino prioritario de sus importaciones energéticas, y ejerce una autonomía selectiva que con frecuencia choca con los consensos multilaterales. 

En marzo de 2026, fue el único país en bloquear el Acuerdo de Facilitación de Inversiones para el Desarrollo en la XIV Conferencia Ministerial de la OMC, profundizando una tradición de resistencia a la liberalización comercial multilateral que genera interrogantes sobre su disposición a sostener reglas compartidas.
La paradoja india es esta: su ascenso está íntimamente ligado a los mercados globales, pero su política económica privilegia la resiliencia y la autonomía por sobre la integración. A medida que su peso en la economía mundial crece, también crece la presión para que defina con mayor claridad qué tipo de potencia quiere ser. De esa definición dependerá, en buena medida, si las proyecciones actuales se sostienen o empiezan a perder terreno frente a las contradicciones que hoy el crecimiento todavía logra disimular.

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