El tráfico naviero por el estrecho de Ormuz se cuadruplica al amparo de la tregua

Los cruces diarios pasaron de uno o dos durante buena parte del conflicto a ocho hacia los primeros días de julio, según datos de la plataforma Signal. Hapag-Lloyd y Maersk confirmaron la salida de buques que permanecían varados en el Golfo.
06/07/2026
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Ormuz se reactiva
Ormuz se reactiva

Los tránsitos por el estrecho de Ormuz aumentaron con fuerza en la última semana, en un contexto de creciente confianza entre operadores navieros respecto de la tregua de 60 días alcanzada entre Estados Unidos e Irán. Según un promedio móvil de siete días elaborado por la plataforma de datos marítimos Signal, los cruces diarios trazables hacia y desde el Golfo pasaron de uno o dos durante gran parte del conflicto a ocho en los primeros días de julio.

La naviera alemana Hapag-Lloyd informó que cuatro de sus buques que habían quedado atrapados en el Golfo ya lograron salir, mientras que la danesa Maersk confirmó que dos de sus embarcaciones abandonaron el estrecho la semana pasada. El repunte refleja la creciente disposición de los armadores a asumir el riesgo de transitar una vía todavía marcada por la tensión militar, ante la posibilidad de retirar buques varados o de aprovechar las elevadas tarifas de flete vigentes.

Pese a la mejora, el volumen de tránsitos continúa muy por debajo de los niveles previos a la guerra, cuando circulaban en promedio 135 buques diarios y por el estrecho pasaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas comercializado a nivel mundial. Los datos de Lloyd’s List Intelligence, que incluyen los llamados “viajes oscuros” —embarcaciones que apagan su señal GPS para evitar ser detectadas—, muestran que los cruces totales hacia y desde el Golfo llegaron a 258, frente a apenas 41 registrados en la primera semana de la crisis, en marzo.

La mayoría de los buques que completaron el trayecto en los últimos días fueron petroleros. Las salidas corresponden en buena parte a cargamentos bombeados antes del estallido del conflicto y mantenidos como almacenamiento flotante; más de 60 de esos buques eran iraníes, en momentos en que Teherán aprovecha una exención de las sanciones estadounidenses para comercializar el petróleo que ya se encontraba en tránsito.

Los buques atraviesan el estrecho por dos vías alternativas: una ruta habilitada por Irán, que exige autorización previa de la Guardia Revolucionaria islámica, o una ruta meridional que bordea la costa de Omán, donde Estados Unidos y el propio Omán brindan cierto nivel de cobertura de defensa aérea, según indicaron ejecutivos y funcionarios del sector. La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, el organismo iraní a cargo de gestionar el paso, exige además un permiso propio para autorizar cada tránsito, mientras que la Armada de la Guardia Revolucionaria sostiene que sus canales designados son las únicas rutas “seguras”.

Funcionarios de Estados Unidos, Qatar e Irán discutieron la situación del estrecho durante encuentros celebrados en Doha, aunque no se registraron avances sustantivos hacia una reapertura plena de la vía. “Es realmente difícil determinar si se trata de una mayor confianza o simplemente de actores dispuestos a asumir más riesgo”, señaló Jakob Larsen, jefe de seguridad de BIMCO, la principal asociación de armadores a nivel mundial.

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