El Mercosur mira hacia el sudeste asiático con la entrada en vigor plena del acuerdo con Singapur

El tratado, que ya rige para Paraguay y Uruguay y comienza a aplicarse en Brasil el 1° de agosto, en Argentina espera su sanción definitiva en Diputados.
Acuerdo Mercosur Singapur
Acuerdo Mercosur Singapur

El Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y Singapur entra en vigor para Brasil este sábado 1° de agosto, tras un proceso de ratificación que el Congreso brasileño completó en junio: la Cámara de Diputados lo aprobó el 9 de ese mes y el Senado el 17, mediante el Decreto Legislativo N° 147. 

Con su entrada en vigor, Singapur concede la eliminación arancelaria inmediata y total para la totalidad de los productos exportados por el Mercosur. El bloque sudamericano, a su vez, se compromete a eliminar progresivamente los aranceles sobre cerca del 96% de las líneas negociadas con Singapur, equivalentes a alrededor del 91% del valor actualmente importado: un 25,6% de esas líneas queda liberalizado de inmediato, mientras que el resto se desgrava en plazos de 4, 8, 10 o 15 años. Otras 433 líneas arancelarias, correspondientes a productos considerados sensibles —como maquinaria, aparatos eléctricos, plásticos e instrumentos ópticos—, quedaron excluidas del compromiso de apertura.

Para Brasil, el acuerdo eleva del 12% al 31,2% la porción del comercio exterior del país amparada por acuerdos preferenciales. En 2025, la corriente de comercio entre Brasil y Singapur alcanzó los 10.700 millones de dólares, con exportaciones brasileñas por 7.400 millones de dólares y un superávit comercial de 4.100 millones de dólares a favor de Brasil. Entre los principales productos vendidos figuran fueloil, maquinaria y carnes bovina, porcina y aviar. El gobierno brasileño puso a disposición de exportadores, importadores y operadores de comercio exterior manuales de aranceles y reglas de origen a través del Portal Siscomex, con precisiones sobre los criterios necesarios para acceder a las preferencias del acuerdo.

Paraguay y Uruguay, los primeros en activar el tratado

El acuerdo ya regía de forma bilateral en dos de los cuatro socios plenos del Mercosur. Paraguay fue el primer país del bloque en activarlo, el 1° de febrero de 2026, mientras que Uruguay lo puso en vigor el 1° de marzo, tras completar sus respectivos procesos internos de ratificación y el depósito de los instrumentos correspondientes.

Para Uruguay, la entrada en vigor fue calificada por las autoridades como un hito en su estrategia de inserción internacional, al abrir una vía de acceso hacia el Asia-Pacífico y consolidar a Singapur como socio para profundizar vínculos económicos con América Latina. Según datos oficiales de la ciudad-Estado asiática, cerca de 200 empresas singapurenses operan actualmente en mercados del Mercosur, y el comercio de bienes de Singapur con el bloque representó más del 30% de su intercambio total con América Latina en 2025.

Argentina, a la espera de la sanción definitiva en Diputados

Argentina completó solo la primera etapa de su proceso de ratificación: el Senado aprobó el acuerdo por unanimidad el 14 de mayo, con 65 votos a favor, y giró el proyecto a la Cámara de Diputados, donde aguarda su sanción definitiva. El canciller Pablo Quirno destacó en su momento que el 100% de las exportaciones argentinas ingresarán con arancel cero a una economía con un PBI per cápita superior a los 90.000 dólares. A cambio, Argentina y el resto del Mercosur mantienen protecciones para el 9,2% del comercio con Singapur en sectores como plásticos, químicos, productos metalúrgicos y eléctricos, además de reservas específicas para altos ejecutivos y juntas directivas en actividades como agricultura, pesca, minería y producción de electricidad y gas.

El debate legislativo argentino coincide con un salto en el intercambio bilateral: según la Bolsa de Comercio de Rosario, en los primeros cinco meses de 2026 las exportaciones argentinas a Singapur marcaron un récord histórico, impulsadas por despachos de petróleo crudo y fuel oil junto con una fuerte presencia agroindustrial y pesquera —calamares, merluza y carne bovina—, lo que abre la posibilidad de que el año cierre con el mayor superávit bilateral registrado desde que la balanza comercial con ese país pasó a ser deficitaria en 2016. 

Un acuerdo de nueva generación con alcance más allá de los aranceles

Más allá de la reducción arancelaria, el acuerdo amplía el acceso al mercado de servicios, incentiva las inversiones, incorpora disciplinas sobre compras públicas y propiedad intelectual, e incluye un capítulo específico de comercio electrónico, el primero que el Mercosur negocia con un socio fuera de la región. 

El pacto se inscribe en la estrategia del bloque sudamericano de diversificar sus vínculos comerciales hacia una de las regiones más dinámicas del mundo: los diez países de la ASEAN, considerados en conjunto, representan un producto bruto de alrededor de US$ 3,6 billones, con proyecciones de crecimiento sostenido por encima del promedio global para la próxima década.

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