EEUU exige a Canadá desactivar sus represalias comerciales para evitar aranceles del 50%

Jamieson Greer, advirtió que la Casa Blanca avanzará con nuevos gravámenes sobre bienes canadienses si Ottawa no revierte las restricciones al alcohol estadounidense, el sistema de gestión de oferta lácteo y las cuotas a vehículos.
EEUU exige a Canadá desactivar represalias comerciales
EEUU exige a Canadá desactivar represalias comerciales

Canadá debe abandonar sus medidas de represalia contra Estados Unidos para evitar la entrada en vigencia de nuevos aranceles la semana próxima, afirmó el viernes el representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, un día después de su más reciente encuentro con el ministro de Comercio Canadá-Estados Unidos, Dominic LeBlanc.

Greer, que habló con la prensa durante una recorrida por una fábrica de neumáticos y su participación en la Feria Estatal de Iowa, en Des Moines, sostuvo que los aranceles del 50% que el gobierno de Donald Trump aplicará desde el 19 de agosto sobre una amplia gama de productos canadienses constituyen una respuesta directa a las medidas de represalia adoptadas por Ottawa, a las que equiparó con el tipo de conducta comercial agresiva que suele atribuirse a China.

Alcohol, lácteos y cuotas automotrices, en el centro del reclamo

El funcionario estadounidense puntualizó que Washington exige a las provincias canadienses que reviertan la prohibición de venta de bebidas alcohólicas estadounidenses, dispuesta el año pasado luego de que Trump aplicara aranceles al acero, el aluminio y la industria automotriz. También cuestionó el esquema canadiense de gestión de oferta en el sector lácteo y las cuotas que Canadá aplica a determinados vehículos estadounidenses, y remarcó que cualquier eventual resolución del conflicto deberá contemplar la totalidad de estos puntos o, al menos, una vía concreta para resolverlos.

Según Greer, la Casa Blanca no está dispuesta a tolerar represalias comerciales. El funcionario definió la política arancelaria de la administración Trump como el cobro de un cargo a bienes extranjeros fabricados por trabajadores extranjeros, y no como una restricción total al comercio, y remarcó que Washington no busca prohibir productos canadienses sino corregir lo que considera prácticas desleales.

Negociaciones «constructivas» sin acuerdo a la vista

El representante comercial estadounidense se reunió esta semana en Washington con LeBlanc y con la negociadora jefe de Canadá, Janice Charette, en el marco de una cuarta ronda de encuentros entre ambos países en las últimas semanas. Greer calificó las conversaciones como constructivas y dijo percibir en la contraparte canadiense una disposición más conciliadora, aunque aclaró que todavía resta confirmarlo en los hechos.

LeBlanc, por su parte, informó a través de redes sociales que las negociaciones continúan en curso y que Canadá sigue impulsando sus intereses. El ministro tenía previsto actualizar el viernes a los responsables de comercio provinciales y territoriales, así como a los integrantes del comité asesor del primer ministro sobre las relaciones entre ambos países, respecto del estado de las tratativas.

Pese al tono conciliador de ambas partes, funcionarios canadienses admitieron que no hay un acuerdo sobre la mesa a pocos días del vencimiento del plazo. El ministro de Economía de Quebec, Bernard Drainville, señaló tras una reunión con representantes del sector agrícola en Montreal que las partes todavía se encuentran lejos de un entendimiento y que, por el momento, no hay indicios de que Trump vaya a postergar la aplicación de los aranceles del 50%.

Los nuevos gravámenes alcanzarán bienes canadienses por unos 20.000 millones  de dólares adicionales y se sumarán a los aranceles sectoriales ya vigentes sobre acero, aluminio y automóviles. Varias provincias retiraron las bebidas alcohólicas estadounidenses de las góndolas el año pasado como respuesta a esos aranceles sectoriales, una medida que el gobierno de Trump identifica ahora como una de las principales causas de la nueva escalada prevista para el 19 de agosto.

El plazo del 19 de agosto llega en un contexto de tensión creciente entre ambos socios comerciales. Días atrás, Greer había señalado en una entrevista televisiva que Canadá y China fueron los únicos países que respondieron con represalias a la política arancelaria de Washington, lo que —según el funcionario— obligó a la administración Trump a elevar aún más los gravámenes para preservar la efectividad de su estrategia comercial. Por su parte, LeBlanc evitó comprometerse públicamente a levantar las medidas de represalia y sostuvo que la economía de ambos países se fortalece cuando trabajan de manera conjunta.

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