El 26 de junio de 2026, el Canal de Panamá conmemoró el décimo aniversario de la entrada en operación de su ampliación, un proyecto de ingeniería que redefinió los límites del comercio marítimo global y que, en una década, acumuló más de 31.000 tránsitos a través de sus esclusas Neopanamax. La efeméride fue celebrada con reconocimientos simbólicos a cinco buques en tránsito, entregados personalmente por el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Ricaurte Vásquez, y la subadministradora, Ilya Espino de Marotta.
Los datos del año fiscal en curso confirman la solidez de la expansión. Entre octubre de 2025 y mayo de 2026, el Canal registró 8.593 tránsitos totales, de los cuales 2.385 —el 27,7% del total— correspondieron a buques Neopanamax. Más revelador aún es el impacto económico: las operaciones de las esclusas ampliadas representan actualmente más del 50% de los ingresos totales de la vía interoceánica.
De las esclusas originales a una nueva era de navegación
La ampliación del Canal, inaugurada el 26 de junio de 2016 con la puesta en marcha de las esclusas de Agua Clara —en el Atlántico— y Cocolí —en el Pacífico—, abrió la vía a una nueva generación de embarcaciones que hasta entonces quedaban excluidas por sus dimensiones. El impacto sobre las rutas comerciales globales fue inmediato y estructural.
El primer hito llegó al día siguiente de la inauguración: el 27 de junio de 2016, el buque tanque ‘Lycaste Peace’ completó el primer tránsito de un carguero de gas licuado de petróleo (GLP) por las nuevas esclusas. Apenas un mes después, el 25 de julio, el ‘Maran Gas Apollonia’ se convirtió en el primer buque tanque de gas natural licuado (GNL) en cruzar la ampliación, abriendo una ruta que transformaría la geopolítica energética del continente americano.
Más recientemente, el 30 de agosto de 2024, el portacontenedores ‘MSC Marie’ estableció un nuevo récord de capacidad en la vía: 366 metros de eslora y capacidad para 17.640 TEUs, redefiniendo los parámetros de lo que el Canal puede absorber. Y el 26 de marzo de 2026, el crucero ‘Brilliant Lady’, de Virgin Voyages, inauguró el segmento de esa naviera en el Canal.
Una infraestructura que sigue marcando el ritmo global
A diez años de su puesta en marcha, la ampliación del Canal de Panamá dejó de ser una apuesta de futuro para convertirse en columna vertebral del comercio marítimo intercontinental.
Los buques Neopanamax —impensables en las esclusas originales del siglo XX— transitan hoy con regularidad rutas que conectan Asia con la costa este de América del Norte, o los terminales de GNL del Golfo de México con los mercados europeos y asiáticos.
El décimo aniversario no es solo una conmemoración: es la confirmación de que la apuesta panameña por ampliar su canal fue, en perspectiva, una de las inversiones de infraestructura más rentables y estratégicas de las últimas décadas. Los próximos diez años, con el desafío hídrico como telón de fondo, pondrán a prueba si esa ventaja competitiva puede sostenerse en un planeta cada vez más afectado por los extremos climáticos.

