De destino récord a economía en colapso: el turismo de Dubái se desplomó por el conflicto

Cerró 2025 con casi 20 millones de visitantes internacionales, hoy su ocupación hotelera está por debajo del 36%.
10/05/2026
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El turismo de Dubái se desplomó
El turismo de Dubái se desplomó

Dubái construyó durante décadas una ilusión con hoteles de lujo, aeropuertos que no dormían y cifras turísticas que año tras año pulverizaban sus propios récords. En 2025, el emirato recibió 19,59 millones de visitantes internacionales con pernoctación, según datos del Dubai Department of Economy and Tourism, un 5% más que el año anterior y el tercer máximo histórico consecutivo. Los hoteles operaban con una ocupación promedio superior al 80%. El turismo representa cerca del 13% del producto interno bruto nacional y se convirtió en la columna vertebral de la estrategia de diversificación económica que los Emiratos Árabes Unidos que permite reducir su dependencia del petróleo.

Ese modelo se fracturó el 28 de febrero de 2026, cuando estalló el conflicto entre Israel, Irán y Estados Unidos. Lo que siguió no fue una desaceleración gradual sino un colapso abrupto, visible en los datos semana a semana: el miedo a volar sobre el Golfo vació los terminales, los hoteles apagaron pisos enteros y miles de trabajadores migrantes se encontraron, de un día para otro, sin ingresos ni certezas.

Aeropuertos vacíos, hoteles a oscuras

Los números de Dubai Airports no dejan espacio para la interpretación optimista. En marzo de 2026, el aeropuerto internacional registró 2,5 millones de pasajeros, una caída interanual del 65,7% respecto al mismo mes del año anterior. Ya en el primer trimestre completo, el descenso sostenido rondaba el 20%, pero fue en las semanas inmediatamente posteriores al inicio del conflicto donde el golpe resultó más violento.

El impacto sobre la hotelería fue proporcional. Frente a una ocupación media del 71,4% en marzo de 2025, ese mismo mes de 2026 las cifras oscilaron entre el 20% y el 36%, según los reportes disponibles: una caída de más de 35 puntos porcentuales en doce meses. 

El retail y la gastronomía completaron el cuadro. Aunque sus cifras son más dispersas por la naturaleza atomizada del sector, la caída media de facturación se estima entre el 50% y el 70%. En términos agregados, los Emiratos habrían perdido entre 6.000 y 7.500 millones de dólares directamente vinculados al turismo en los primeros meses del conflicto, sin contabilizar los efectos de arrastre sobre el resto de la economía. La estimación más impactante, publicada por el Daily Mail, sitúa las pérdidas diarias del sector en torno a los 500 millones de dólares.

La factura que pagan los que menos pueden

Detrás de cada punto de ocupación perdida hay un trabajador migrante que constituye la base de la pirámide laboral del emirato: empleados procedentes de India, Pakistán, Bangladesh, Nepal y Filipinas que en muchos casos llevan años construyendo con sus remesas las economías de sus familias en el extranjero.

La crisis desató una oleada de decisiones de supervivencia empresarial. Los despidos, las reducciones salariales y los permisos sin remuneración se instalaron como práctica habitual en sectores que hasta semanas antes funcionaban a plena capacidad. Natasha Sideris, propietaria del grupo de restauración Tashas, explicó a la BBC que sus locales llegaron a registrar caídas de ingresos superiores al 50%, y en los más dependientes del turismo la cifra alcanzó entre el 70% y el 80%. La respuesta de la empresa fue reducir un 30% el salario de toda la plantilla, incluidos los niveles directivos. Sideris fue explícita en señalar que no se trataba de un caso aislado.

Un directivo del sector hotelero citado por el mismo medio describió establecimientos funcionando con apenas el 15% o el 20% de la afluencia habitual, con más de la mitad de la plantilla en permiso no remunerado. En algunos hoteles, el cierre temporal de pisos completos dejó a los trabajadores sin contrato activo durante semanas. Varias empresas llegaron a plantear permisos sin sueldo de hasta cinco meses.

Una crisis que desborda las fronteras del emirato

La magnitud del problema trasciende a Dubái. La Organización Mundial del Turismo y el World Travel and Tourism Council estiman que Oriente Medio en su conjunto está perdiendo millones de dólares cada día como consecuencia del conflicto. Solo en los países del Consejo de Cooperación del Golfo, las proyecciones apuntan a una caída de entre 8 y 19 millones de visitantes en 2026, con un impacto económico que podría superar los 32.000 millones de dólares para la región.

Varios gobiernos occidentales y asiáticos han emitido alertas de viaje que desincentivan los desplazamientos a la zona, y cuyo efecto sobre la demanda puede prolongarse mucho después de que las hostilidades cedan.

Las autoridades emiratíes han intentado responder con rapidez. El Gobierno de Dubái aprobó paquetes de apoyo al sector por valor de 272 millones de dólares, reabrió progresivamente el espacio aéreo y activó campañas de marketing internacional orientadas a reconstruir la confianza de los viajeros. 

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