La ventaja competitiva de Chile en nueces no se explica solo por su geografía: valles de clima mediterráneo combinados con una industria tecnificada y orientada a la calidad. Según cifras de la Asociación Gremial de Productores y Exportadores de Nueces de Chile (ChileNut), el país cerró 2025 con una cosecha de más de 180.000 toneladas de nueces, ubicándose entre el segundo y el tercer mayor productor y exportador mundial del fruto, solo detrás de Estados Unidos y China. Para la temporada en curso, el gremio proyecta una cosecha algo menor, de entre 165.000 y 170.000 toneladas.
La contra-estación sigue siendo la ventaja estructural del país: Chile abastece al hemisferio norte cuando la producción local de sus competidores está en receso, lo que le permite captar precios en una ventana en la que el mercado carece de oferta. A eso se suma un salto exportador de fondo. .
India y el desafío arancelario
India se mantiene como uno de los mercados de mayor crecimiento estructural para la nuez chilena: en los últimos años las exportaciones al país asiático llegaron a crecer más de un 250% interanual, impulsadas por una clase media en expansión y una tradición de consumo de frutos secos. Sin embargo, en 2025 India aplicó un arancel del 100% sobre la nuez chilena, lo que golpeó el volumen de envíos pese al crecimiento estructural de la demanda; resolver esa barrera arancelaria fue identificado por la industria como uno de los desafíos centrales del año. Turquía, Italia, España y Alemania completan el cuadro de mercados prioritarios, mientras que el propio mercado chino —hoy comprador relevante también de nuez local, tras haber duplicado su producción interna en los últimos años— añade una capa adicional de competencia para las exportaciones chilenas en Asia.
El sector opera hoy con 46.000 hectáreas plantadas, frente a las 10.000 de hace poco más de una década, lo que explica el salto productivo del país. Chile diversificó además su cartera de destinos: de 22 mercados hace siete años pasó a 79 en la actualidad, un proceso que ChileNut atribuye en parte a campañas de posicionamiento de marca país respaldadas por ProChile.
Consumo interno, la asignatura pendiente
Mientras el negocio exportador se expande, la industria enfrenta una brecha en el mercado doméstico: pese al liderazgo productivo, el consumo local de nueces se mantiene bajo en comparación con el peso del rubro en las exportaciones nacionales. Para revertirlo, ChileNut lanzó a fines de 2025 una campaña de difusión orientada a posicionar la nuez como fuente de energía natural en la dieta cotidiana, en momentos en que el sector transita una etapa de recomposición tras años de precios deprimidos que llevaron a la salida de huertos más antiguos y de menor rentabilidad. En cuanto a formato de venta, la nuez con cáscara lidera hoy las exportaciones chilenas, con una participación cercana al 64% frente al 36% de la nuez sin cáscara.
Certificaciones, la llave de entrada
El acceso a los mercados más rentables está condicionado al cumplimiento de estándares internacionales. Certificaciones como GlobalG.A.P. en el campo, y HACCP o BRC en planta, son hoy requisito no negociable para las cadenas de supermercados de Europa, Japón o Estados Unidos, y funcionan como un factor de diferenciación frente a productores de menor exigencia técnica. Junto con la trazabilidad de origen y una logística capaz de sostener los períodos de mayor envío —concentrados entre abril y julio—, las certificaciones consolidan a Chile en el segmento de mayor valor del comercio internacional de la nuez, en un contexto donde la irrupción productiva de China obliga a la industria local a competir cada vez más por calidad y menos por volumen.

