El ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, ofreció una evaluación moderadamente optimista sobre el estado de las negociaciones con Washington tras reunirse en Toronto con el representante comercial estadounidense Jamieson Greer y la negociadora jefa canadiense Janice Charette.
LeBlanc señaló que la parte estadounidense considera que se está avanzando en las quejas que ha formulado sobre barreras comerciales en Canadá, incluidas las consignadas en el informe anual de Estimación del Comercio Nacional elaborado por la Casa Blanca.
«Estamos haciendo el trabajo importante de responder a algunas de las preocupaciones históricas que Estados Unidos ha expresado públicamente en materia de barreras no arancelarias», afirmó LeBlanc durante su presentación en Toronto. En ese marco, precisó que durante el encuentro repasaron más de 20 cuestiones puntuales que Washington había solicitado resolver y que ya fueron atendidas, al tiempo que subrayó que muchas de esas resoluciones también responden al interés económico de Canadá.
El ministro reconoció, no obstante, que algunas de las demandas estadounidenses involucran medidas provinciales sobre las cuales el gobierno federal no tiene control directo.
LeBlanc también señaló que él ha estado presente cuando el primer ministro Mark Carney y el presidente Donald Trump conversaron sobre comercio, y que esas conversaciones se centran en intereses económicos y de seguridad comunes, con un tono que describió como «muy pragmático».
Sobre la fecha clave del 1° de julio —cuando vence la posibilidad de extender el acuerdo USMCA—, LeBlanc buscó desdramatizar el escenario. Aclaró que si Estados Unidos no acuerda prorrogar el tratado, esto no implica un abismo: el pacto continúa vigente durante diez años adicionales y las conversaciones prosiguen. Además, anticipó que una ronda de negociaciones con la delegación mexicana está prevista para julio.
El ministro también planteó que los tres países podrían acordar en cualquier momento extender el tratado, y expresó su esperanza de que los arreglos bilaterales que se alcancen entre Canadá y Estados Unidos, y entre Estados Unidos y México, converjan eventualmente en una extensión trilateral del marco existente.
En cuanto al desequilibrio comercial que Washington suele invocar como argumento de presión, LeBlanc recordó que si se excluyen las ventas de productos petroleros, es Estados Unidos quien exporta más bienes a Canadá que a la inversa, y destacó que la tendencia del último año ya se ha movido en favor de Washington.
El ministro cerró con una señal dirigida al empresariado de ambos países: instó a las empresas canadienses y estadounidenses con vínculos comerciales cruzados a trasladar directamente a las autoridades de Washington —el secretario de Comercio Howard Lutnick, el secretario del Tesoro Scott Bessent y el propio Greer— el valor estratégico que representa la integración económica con Canadá

