Chile encabezó por cuarto año consecutivo el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA), elaborado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Con 71,4 puntos sobre 100, el país superó a Brasil (68,4) y a Uruguay (67,0), los otros dos integrantes del grupo de «pioneros». El segmento de «adoptantes» lo encabezan Colombia (56,8), Costa Rica (56,0) y Argentina (55,6), seguidos por Perú, México y Ecuador, todos por encima de los 50 puntos.
En el extremo opuesto, siete países quedaron en la categoría de «exploradores», con menos de 35 puntos: Paraguay, Jamaica, Cuba, Guatemala, Bolivia, Honduras y Venezuela, que cerró la tabla con 23,2. La edición 2026 evaluó 126 subindicadores en 20 países y, por primera vez, incorporó una comparación con cinco economías extrarregionales para identificar qué modelos de desarrollo de la tecnología podría tomar como referencia la región.
Las fortalezas del líder
Chile obtuvo su mejor desempeño en la dimensión de investigación, desarrollo y adopción, con 73,7 puntos, por delante de Uruguay (65,1) y Brasil (63,9). También lidera la producción científica regional, con 41,9 publicaciones sobre IA por millón de habitantes. En disponibilidad y gestión de datos alcanzó 77,6 puntos, apenas por encima de México (77) y Brasil (73,6), y repitió el primer puesto en talento humano con 50,4 puntos, aunque ningún país de la región llega a un nivel considerado alto en ese rubro.
La formación de posgrado es otro de sus activos. Con 14 doctorados vinculados a la IA, Chile se ubica detrás de Brasil (25) y México (21) en términos absolutos, pero sus 0,403 programas por millón de habitantes superan levemente el registro de Alemania.
Infraestructura y empresas, los puntos débiles
El cuadro cambia al mirar la capacidad de cómputo y el uso productivo. Chile reúne apenas el 2,1% de las unidades de procesamiento gráfico (GPU) relevadas en los clústeres de la región, frente al 87,7% que concentra Brasil. Solo el 13,5% de las empresas chilenas utiliza IA, y el gasto en investigación y desarrollo equivale al 0,39% del PBI, menos de un tercio del 1,19% brasileño. La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, señaló que el índice servirá al gobierno para orientar la asignación de recursos y definir qué políticas públicas priorizar.
Una distancia que se mide en múltiplos
La comparación internacional dimensiona el rezago. Alemania, España, Estonia, Portugal y Singapur disponen, en promedio, de unas 29 veces más GPU por millón de habitantes que el conjunto de América Latina. Dentro de la región, la capacidad de procesamiento está altamente concentrada: Brasil explica el 92%, seguido de lejos por Ecuador (3,2%) y Chile (2,2%), lo que deja el desarrollo y entrenamiento de sistemas avanzados en manos de muy pocos países.
En investigación, el grupo extrarregional registra en promedio 23 veces más publicaciones científicas por habitante, 18 veces más investigadores activos y 30 veces más investigadores con producción sostenida. Cada referente sigue un camino propio: Alemania se apoya en la inversión en ciencia y en patentes; Singapur, en la innovación y una adopción tecnológica masiva sostenida por una fuerte capacidad estatal y de financiamiento; y Estonia, en un Estado digital avanzado y una alta densidad de empresas y desarrolladores. Para especialistas académicos chilenos, la diferencia de fondo no está tanto en el diseño de las reglas como en la decisión de destinar recursos a ejecutar las estrategias.
Adopción empresarial y estrategias sin presupuesto
El uso de IA en el aparato productivo cae a medida que se reduce el tamaño de las firmas: la utiliza el 27,6% de las grandes empresas latinoamericanas, el 12,8% de las medianas y apenas el 6,8% de las pequeñas. En los cinco países de referencia, esos porcentajes rondan el 66%, el 41% y el 24%. Singapur muestra el caso extremo, con adopción total en grandes y medianas empresas, pero aun sin él los otros cuatro casi duplican los niveles regionales. Entre las personas, el 16,1% de la población de 15 a 64 años usa activamente herramientas de IA generativa, con Costa Rica al frente (25,1%).
En el plano institucional, el 85% de los países de la región tiene una estrategia nacional de IA vigente o en preparación y tres de cada cuatro cuentan con un organismo que lidera formalmente la agenda. Sin embargo, solo Brasil y Colombia asignan un presupuesto específico para ejecutarla; Chile menciona financiamiento sin precisar montos, mientras el Ejecutivo prepara cambios al proyecto de ley marco de IA. Las economías de comparación, en cambio, combinan presupuestos definidos, hojas de ruta y mecanismos de evaluación.
Los responsables del informe y referentes del ecosistema coincidieron en las prioridades: interoperabilidad de datos, más infraestructura de cómputo, formación de talento capaz de trabajar con modelos adaptados a los problemas locales y capacidades reforzadas en los sectores público y privado. Desde la Cepal, el mensaje apunta a dejar atrás una adopción pasiva de la tecnología y avanzar hacia una estrategia que permita a la región construir capacidades propias.


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