Amazon anunció el lanzamiento de un nuevo servicio de transporte de pallets y carga fraccionada (LTL, Less Than Truckload) destinado a empresas externas en el mercado estadounidense. Para ello, la compañía pondrá a disposición su extensa red de distribución, que incluye 80.000 camiones y 24.000 contenedores intermodales que ya opera en el país.
La iniciativa representa un giro estratégico significativo: Amazon deja de reservar su infraestructura logística para uso interno y la convierte en un servicio comercial abierto a terceros, compitiendo de forma directa con operadores tradicionales del sector como XPO Logistics, FedEx Freight y UPS Freight, que hasta ahora dominaban este segmento del mercado.
El servicio está orientado a envíos de entre uno y seis palets, con modalidades de recogida flexibles que se adaptan a distintas necesidades operativas. Entre las opciones disponibles se contempla la entrega al día siguiente para pedidos confirmados antes de las 17:00 horas, así como frecuencias diarias de despacho para clientes de alto volumen que requieren continuidad en sus cadenas de suministro.
Una de las apuestas centrales del nuevo servicio es su integración con la infraestructura tecnológica de Amazon. La oferta incluye geolocalización en tiempo real, trazabilidad completa del envío desde el origen hasta el destino, contratación electrónica sin intermediarios y facturación directa a través del sistema informático de la empresa.
Este conjunto de herramientas apunta a simplificar la gestión logística para las compañías que lo adopten, reduciendo fricciones administrativas y mejorando la visibilidad sobre sus cargas.
La apertura de esta red a clientes corporativos se enmarca en una estrategia más amplia de Amazon por monetizar activos que ya posee y opera a gran escala. La compañía lleva años construyendo una de las redes de distribución más grandes de Estados Unidos, y este movimiento le permite transformar ese capital logístico en una nueva línea de negocio con alto potencial de crecimiento en el mercado B2B.

