En el valle de Trevelin en Chubut, una chacra familiar con uno de los viñedos más australes del mundo

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A 12 kilómetros de la frontera con Chile y frente al Parque Nacional Los Alerces, Casa Yagüe nació de un sueño familiar y hoy exporta sus vinos a cinco continentes. La historia de Marcelo, Patricia y sus hijas, y de cómo el frío extremo del paralelo 43 se convirtió en su mayor ventaja.
Vista del viñedo en Casa Yagüe.

Hay lugares en el mundo donde la geografía es tan descomunal que parece diseñada para intimidar. El Valle de Trevelin, en la provincia de Chubut, es uno de ellos. Montañas que se recortan contra un cielo limpio, el murmullo del río Futaleufú, el silencio espeso de la Patagonia profunda. En ese escenario improbable, rodeados de naturaleza indómita y a apenas noventa kilómetros del océano Pacífico, Marcelo Yagüe, su esposa Patricia Ferrari y sus hijas decidieron hacer algo que nadie antes había intentado en esa latitud: plantar una viña.

La historia comienza en Esquel, ciudad a la que ya llamaban hogar. Pero fue Trevelin —a pocos kilómetros de distancia y a años luz en materia de paisaje— la que los capturó. «Un paraíso natural», lo describen. En 2004 se instalaron definitivamente en una chacra de setenta hectáreas de origen agrícola y ganadero. Durante años, la trabajaron con paciencia, con las manos y con esa cadencia particular que impone el sur del mundo. Recién en 2014 llegaron las primeras vides.

El desafío de plantar donde nadie planta

Cultivar vides en el paralelo 43.10 no es para cualquiera. La amplitud térmica entre el día y la noche puede ser brutal: mientras el verano trae jornadas de treinta grados, las noches de esa misma época pueden sorprender con heladas. El viñedo —hoy siete hectáreas de cuidado personal y orgánico— exige un sistema de riego por microaspersión que funciona como escudo durante todo el ciclo de la planta. El lema de la familia resume su filosofía con precisión: «Ante lo imposible, nos inspiramos».

Para aprender, viajaron. Patricia cuenta que todos los años recorren regiones vinícolas de clima frío en distintas partes del mundo, visitando productores, generando vínculos, absorbiendo experiencia de viñedo y elaboración. Uno de esos viajes los llevó al Friuli italiano, donde aprendieron el sistema de poda de respeto, una técnica centrada en la longevidad de las plantas y en la nobleza intergeneracional de la vid. «Un buen vino empieza en un viñedo sano y feliz», repiten como convicción, no como eslogan.

El frío como ventaja: vinos del fin del mundo

La vendimia en Casa Yagüe ocurre a fines de abril, en pleno otoño austral. Es, literalmente, la última cosecha de Argentina. Las uvas se recogen a mano, en pequeñas cajas, con el frío ya instalado en el ambiente. Ese mismo frío que complica la vida en el viñedo se convierte, a la hora de elaborar, en una herramienta invaluable: preserva los aromas, mantiene la frescura y da como resultado vinos de bajo alcohol, alta acidez natural y una expresión aromática que mezcla flores, hierbas, fruta fresca, mineralidad y un toque de salinidad.

Las variedades que llevan el sello de Casa Yagüe son el Chardonnay —disponible en versión pura de acero inoxidable y en una versión Élevage con fermentación en barricas de roble francés con piedras volcánicas—, el Sauvignon Blanc, el Cabernet Franc y el Pinot Noir, además de un Blanc de Blancs con Sémillon y Marsanne, y un Rosé que combina Sauvignon Blanc con Cabernet Franc. El Cabernet Franc merece mención especial: es el más austral del mundo, con aromas a membrillo, hoja de tomate y especias, elaborado con maceración en frío para resaltar la pureza de la uva. La producción actual ronda las doce mil botellas anuales, con proyección de veinticinco mil cuando el viñedo alcance su pleno potencial.

De Trevelin al mundo: una bodega boutique con presencia global

Cuando viajamos visitamos importadores y distribuidores, realizamos una selección para poder concretar entrevistas. Lleva tiempo contar la historia y el trabajo que se realiza detrás de cada botella. Somos embajadores de nuestros vinos y en forma personal transmitimos esos valores. Trabajamos con sommeliers y profesionales del vino que eligen nuestros vinos para sus catas en Argentina y en el exterior. Hemos enviado nuestros vinos a Decanter, Wine Advocate, James Suckling, Tim Atkins; World Best Sommeliers y participado en Prowine en Alemania y en San Pablo. España fue la puerta de entrada a Europa, y desde entonces nuestros vinos llegaron a Perú, Brasil, Uruguay, Singapur, Canadá, Inglaterra, Suiza y los Países Bajos.

La clave, dicen, está en la honestidad del producto. «El vino es noble y refleja los valores de quien lo hace», sostienen. Por eso trabajan con sommeliers y profesionales que eligen sus etiquetas para catas en distintas partes del mundo, y por eso el Chardonnay Élevage —un exponente de elegancia y pureza poco común— ha sorprendido en más de una cata a ciegas.

Hospitalidad patagónica: el viñedo como experiencia

Casa Yagüe no es solo una bodega. Es un proyecto de vida que invita a los visitantes a detenerse. La infraestructura de la chacra fue diseñada desde el primer momento bajo criterios de arquitectura sostenible, rescatando la estética del campo rural del Valle de Trevelin. Quien llega puede hospedarse, recorrer los viñedos, comer cordero de producción propia, despertar con el canto de los pájaros y descubrir la biodiversidad del entorno. La experiencia, cuentan sus anfitriones, busca que el huésped sienta que está en un hogar lejos de casa.

En un mundo donde la industria vitivinícola suele asociarse con grandes superficies, marcas de alcance masivo y producciones industriales, Casa Yagüe elige el camino opuesto. Escala pequeña, atención al detalle, trabajo familiar y una convicción profunda de que la autenticidad no se negocia. Desde el paralelo 43, con el Parque Nacional Los Alerces de fondo y el Futaleufú corriendo cercano, esta familia patagónica demuestra que los mejores vinos del fin del mundo pueden también ser algunos de los más singulares del planeta.

Bodega Casa Yagüe. Ruta 259 km 63,5. Valle de Trevelin, Chubut, Patagonia Argentina | @casayague | Reservas: +54 92945 641010.

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