Trump elimina los aranceles al whisky escocés en honor al rey Carlos III

Aprovechando la visita de los monarcas británicos a Washington: el presidente estadounidense anunció el levantamiento de las restricciones arancelarias sobre el whisky escocés.
02/05/2026
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Trump elimina los aranceles al whisky escocés
Trump elimina los aranceles al whisky escocés

Trump publicó el anuncio en Truth Social en el último día de la visita de Estado del rey Carlos III y la reina Camila, que incluyó un discurso histórico ante una sesión conjunta del Congreso, sólo el segundo de su tipo pronunciado por un monarca británico. En su mensaje, el presidente escribió que levantaría los aranceles y restricciones sobre el whisky «en honor al Rey y la Reina del Reino Unido».

El anuncio llega en un momento crítico para la industria escocesa. La Asociación del Whisky Escocés había reportado que las exportaciones hacia Estados Unidos, su mercado de exportación más valioso, habían caído un 15% en volumen, con una pérdida de valor de 933 millones de libras esterlinas a raíz de los aranceles. La asociación también advirtió que dichos aranceles podrían escalar hasta el 35% en julio. 

El marco comercial de 2025 había establecido un impuesto del 10% sobre la mayoría de los bienes importados desde Gran Bretaña, y la industria escocesa sintió el impacto de inmediato. La relación entre Escocia y Kentucky fue el argumento central de Trump para justificar la medida: el presidente señaló que el intercambio comercial tiene mucho que ver con los barriles de madera en los que se añejan el whisky escocés y el bourbon. 

La confirmación oficial llegó del embajador de la USTR, Jamieson Greer, quien encuadró la decisión dentro de la implementación del Acuerdo de Prosperidad Económica entre Estados Unidos y el Reino Unido. Bajo esta medida, Estados Unidos otorgará acceso preferencial con aranceles reducidos al whisky producido en el Reino Unido, como parte de un paquete comercial más amplio que también incluye beneficios para otros bienes de ambos países.

La reacción en Escocia fue inmediata. El primer ministro escocés John Swinney calificó la medida como un gran éxito y afirmó que los empleos y millones de libras en valor económico estaban en juego. Por su parte, Chris Swonger, presidente del Consejo de Bebidas Espirituosas Destiladas de Estados Unidos, celebró la decisión como un retorno al modelo de comercio recíproco cero a cero entre ambas naciones, señalando que la medida fortalece los lazos transatlánticos y aporta certidumbre a la industria. 

Trump ha utilizado el alcohol repetidamente como palanca en sus amenazas arancelarias. El año pasado advirtió sobre un arancel del 200% al vino europeo, un golpe que habría devastado a productores de Francia e Italia, aunque la propuesta nunca se implementó. En esta ocasión, sin embargo, la lógica fue inversa: fue una copa de diplomacia real la que dobló la mano del presidente.

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