El canal de Suez suma un nuevo servicio de contenedores a su lenta recuperación. Maersk y Hapag-Lloyd, tras una evaluación de seguridad, que su servicio conjunto entre India y el norte de Europa volverá a cruzar el mar Rojo y el canal en ambos sentidos, en lugar de rodear África por el Cabo de Buena Esperanza, el desvío que adoptaron desde fines de 2023 a raíz de los ataques contra buques mercantes en la zona.
La ruta, que Maersk comercializa como ME1 y Hapag-Lloyd como Indian Ocean Service (IOS), forma parte de la Gemini Cooperation, la alianza operativa que ambas compañías integran desde 2025. El cambio arrancó en sentido oeste con la salida del Atlanta Express desde Salalah, Omán, el 4 de noviembre, y se completará en sentido este con el Savannah Express, que dejará Tánger el 12 o el 13 de noviembre según el cronograma de cada naviera. Hapag-Lloyd aclaró que sus fechas son aproximadas y pueden variar con las condiciones operativas.
Una rotación más corta entre dos continentes
El nuevo esquema conecta los puertos indios de Mundra y Nhava Sheva con Salalah y, desde allí, atraviesa el canal hacia Tánger, Róterdam, Wilhelmshaven, Hamburgo y Londres. En el regreso, el servicio hace escala en Algeciras y Tánger antes de volver a cruzar Suez rumbo a Salalah y Mundra.
Ninguna de las dos líneas precisó cuántos días se ahorrarán frente a la navegación por el sur de África, aunque Maersk confirmó que los tiempos de tránsito mejorarán. Estimaciones independientes del sector, basadas en distancias marítimas, sitúan la diferencia en torno a dos semanas por viaje redondo, una cifra ilustrativa que no necesariamente se trasladará completa a un servicio con múltiples escalas.
Para los embarcadores, un recorrido más corto se traduce en reposición de inventarios más ágil, menores costos de almacenamiento y mejores condiciones para la carga perecedera. Incluso podría habilitar que ciertos envíos relativamente urgentes, que hoy viajan por avión, vuelvan al barco.
Fletes: más capacidad, pero con freno de mano
La lógica del mercado indica que rotaciones más cortas liberan capacidad efectiva: un servicio semanal que por el Cabo necesita alrededor de doce buques podría sostenerse con unos ocho por Suez. Esa oferta adicional aumentaría la competencia por las cargas y empujaría los fletes a la baja, en un contexto en el que el transporte de contenedores ya enfrenta preocupaciones por exceso de capacidad.
El desafío se traslada a los puertos
Una vuelta más amplia a Suez también puede generar tensiones en tierra. Durante la transición, los buques que tomen la ruta corta podrían llegar antes que aquellos que todavía navegan alrededor de África, lo que concentraría recaladas y presionaría sobre sitios de atraque, patios de contenedores y servicios de transporte terrestre. Ese amontonamiento podría demorar además la normalización de la congestión en los puertos chinos.
Las navieras, por su parte, deberán revisar ventanas de atraque, conexiones de transbordo y planes de reposicionamiento de contenedores vacíos, en función del grado de coordinación que logren con terminales y servicios asociados. Se trata, por ahora, de efectos operativos posibles y no de medidas confirmadas por las compañías.
Un regreso gradual y todavía condicionado
La decisión se inscribe en un retorno escalonado y con marchas y contramarchas. Maersk realizó viajes de prueba por el canal entre noviembre y diciembre de 2025, y en febrero de 2026 la alianza Gemini anunció la vuelta de sus primeras rutas a la zona, pero el estallido de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán a fines de ese mes volvió a suspender los tránsitos. En julio, ambas navieras ensayaron un nuevo regreso con un servicio Asia-Europa, y en septiembre Maersk informó la reincorporación de otros cuatro servicios conjuntos. Los tránsitos semanales de portacontenedores por Suez alcanzaron a fines de octubre su nivel más alto de 2026.
Para Egipto, cada servicio que vuelve es una señal relevante. La Autoridad del Canal de Suez viene alentando activamente el regreso de las grandes navieras, a las que considera rezagadas frente a otros segmentos del tráfico, y recuerda que solo Maersk realizó en 2023 un total de 1.158 tránsitos con 127 millones de toneladas netas de carga. El organismo apuesta a que la danesa marque el camino y arrastre al resto de las líneas hacia la ruta más eficiente entre Asia y Europa.
Aun así, la seguridad seguirá siendo la variable decisiva. Maersk advirtió que cualquier nuevo cambio dentro de Gemini estará atado a que se mantenga la estabilidad en el mar Rojo, mientras que Hapag-Lloyd indicó que continuará monitoreando la situación e informando a sus clientes.


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