Banco Santander concretó la compra de Webster Bank en una operación valuada en 12.200 millones de dólares, un paso que refuerza de manera decisiva su posición en Estados Unidos. La adquisición, comunicada al regulador estadounidense tras recibir todas las autorizaciones necesarias, coloca a la entidad española entre los cinco mayores bancos por depósitos en algunos de sus mercados clave y la posiciona dentro del top 10 de la banca minorista y de empresas a nivel nacional.
La operación, anunciada apenas seis meses atrás y valuada en unos 10.322 millones de euros, quedó confirmada luego de que la Reserva Federal diera su visto bueno el 5 de agosto. Con ese aval, se acelera la integración de Webster Bank, entidad con sede en Stamford, Connecticut, y fuerte presencia en banca minorista y para empresas.
Una apuesta estratégica por el mercado estadounidense
Desde Santander describen la operación como un hito relevante dentro de su estrategia de crecimiento en Estados Unidos. Los negocios de ambas entidades resultan altamente complementarios: mientras Santander tiene un perfil más orientado a financiación al consumo, banca patrimonial y corporativa, Webster aporta fortaleza en el segmento minorista y empresarial, lo que amplía el catálogo de servicios disponible para los clientes.
Christiana Riley, consejera delegada de Santander US, señaló que la operación representa un momento clave dentro de la trayectoria de la entidad en el país y remarcó la confianza del grupo en el potencial del mercado estadounidense. La ejecutiva destacó además que ambas organizaciones comparten valores y vínculos sólidos con sus clientes, y que la entidad combinada pasará a atender a casi ocho millones de clientes en todo el país.
John Ciulla, hasta ahora director ejecutivo de Webster Bank y quien continuará en la nueva estructura, coincidió en que la fusión abre una nueva etapa para ambas compañías y permitirá ampliar la oferta conjunta de productos y servicios financieros. Según explicaron desde la entidad, Webster suma una base de depósitos de alta calidad, capacidades en banca comercial y una plataforma de servicios financieros para el sector salud que fortalecerán el perfil de financiación de Santander US.
Sinergias y metas de rentabilidad
La entidad resultante contará con 185.000 millones de dólares en préstamos y 172.000 millones de dólares en depósitos, según cifras a cierre de 2025. El objetivo financiero central es elevar la rentabilidad sobre el patrimonio tangible (RoTE) hasta el 18% para 2028, frente al 13,2% registrado en junio del año anterior. De cumplirse esa meta, Santander US se ubicaría entre las 25 entidades comerciales más rentables del país.
El grupo proyecta además sinergias de costes anuales por unos 800 millones de dólares —equivalentes al 19% de los gastos combinados— y un incremento del beneficio por acción de entre 7% y 8%.
Nueva estructura directiva
El proceso de integración, en el que ya venían trabajando equipos de ambas entidades, se acelerará sin afectar la operativa de los clientes. La nueva cúpula directiva ya quedó definida: Christiana Riley continuará como directora de Santander en Estados Unidos y consejera delegada de Santander US, mientras que John Ciulla asumirá como consejero delegado de Santander Bank. Luis Massiani, hasta ahora presidente de Webster, será el nuevo director de operaciones de Santander US y Santander Bank, y Tim Ryan seguirá al frente del consejo de administración de Santander Holdings US.
Con esta reestructuración, la antigua sede de Webster en Stamford pasa a ser un centro corporativo clave para Santander en Estados Unidos, que se suma a la sede central en Boston y a otros centros de operaciones en Nueva York, Miami y Dallas.

