Iberdrola acelera en Brasil: 9.000 millones de euros para blindar la red eléctrica hasta 2030

A través de su filial Neoenergia, casi duplica su ritmo de inversión en distribución eléctrica al renovar tres concesiones clave, en una apuesta que combina expansión de redes, digitalización y una creciente concentración accionaria.
Iberdrola y sus inversiones en Brasil
Iberdrola y sus inversiones en Brasil

Iberdrola profundiza su apuesta por Brasil, uno de sus mercados internacionales prioritarios desde que desembarcó en el país en 1997. A través de su filial Neoenergia, el grupo español destinará 50.000 millones de reales —cerca de 9.000 millones de euros— entre 2026 y 2030 a la ampliación, modernización y digitalización de las redes eléctricas en las áreas de concesión de sus cinco distribuidoras.

El nuevo plan, anunciado en mayo, llegó después de que Neoenergia formalizara la renovación anticipada de tres concesiones de distribución eléctrica en el país, un paso que le dio a la compañía el horizonte regulatorio necesario para acelerar sus desembolsos. El monto casi duplica los 27.500 millones de reales —unos 4.771 millones de euros— que el grupo había invertido durante el quinquenio 2021-2025, lo que representa un salto del 82% entre ambos ciclos y marca el inicio de una nueva etapa de crecimiento centrada en las redes reguladas.

Casi la mitad del monto total se destinará a la ampliación de infraestructuras para acompañar el crecimiento de la demanda eléctrica y favorecer la electrificación de la economía brasileña. El resto se orientará a la digitalización de las redes, la mejora de la calidad del suministro, el refuerzo de la resiliencia del sistema y la reducción de pérdidas energéticas. Según datos de la Asociación Brasileña de Infraestructura e Industrias de Base (Abdib), Neoenergia fue la empresa privada con mayor volumen de inversión en infraestructura de Brasil durante los últimos cuatro años; solo en 2025, el grupo destinó unos 30.000 millones de reales —cerca de 5.000 millones de euros— a sus operaciones en el país, entre inversión orgánica y adquisición de participaciones minoritarias en la propia Neoenergia.

El Distrito Federal, primer banco de pruebas del nuevo ciclo

La primera gran expresión territorial del plan se dio en el Distrito Federal, donde Neoenergia Brasília pondrá en marcha el mayor ciclo de inversión de su historia: 3.100 millones de reales —unos 526 millones de euros— hasta 2030 para obras de ampliación, modernización y digitalización de la red de distribución, un 118% por encima de lo ejecutado en el ciclo anterior. El programa contempla la construcción y ampliación de cinco subestaciones y el tendido de 132 kilómetros de nuevas líneas de alta tensión, con el objetivo declarado de mejorar la calidad y la fiabilidad del servicio para los más de 1,3 millones de clientes de la distribuidora y acompañar el crecimiento económico de la región.

Resultados operativos que sostienen la estrategia

La compañía sostiene que la inversión sostenida ya se refleja en indicadores de calidad de servicio: entre 2021 y 2025, la duración de los cortes de suministro se redujo un 36% y el número de incidencias cayó un 43%, ambos indicadores por debajo de los límites fijados por el regulador Aneel. Para Neoenergia, una red más robusta no solo mejora el servicio, sino que también atrae nuevos consumidores y refuerza la rentabilidad regulada del negocio, la lógica que sostiene la aceleración del plan inversor hacia 2030.

Iberdrola avanza también en el control accionario de Neoenergia

El impulso inversor se da en simultáneo con un proceso de concentración accionaria: Iberdrola acordó adquirir a la Caixa de Previdência dos Funcionários do Banco do Brasil (Previ) un 30,29% adicional de Neoenergia, en una operación valuada en unos 11.950 millones de reales —cerca de 1.880 millones de euros, a 32,5 reales por acción— que llevará su participación en la compañía brasileña al 84%. La operación se suma a una oferta pública de adquisición presentada meses atrás y se enmarca en la estrategia global de Iberdrola de profundizar su control sobre negocios regulados de redes eléctricas, el segmento que concentra buena parte de sus inversiones en Estados Unidos, Reino Unido, España y Brasil. 

Una de las mayores operadoras eléctricas de América Latina

En casi tres décadas de presencia en Brasil, Iberdrola invirtió ya más de 20.000 millones de euros —unos 120.000 millones de reales— en el país. Neoenergia opera actualmente en 18 estados brasileños y en el Distrito Federal, con actividades que abarcan generación, transporte, distribución y comercialización de electricidad, y sus cinco distribuidoras atienden en conjunto a cerca de 17 millones de clientes —más de 40 millones de personas—, con una capacidad instalada de generación de alrededor de 4.200 MW y más de 8.000 kilómetros de líneas de transporte en operación. Esa escala confirma a Neoenergia como uno de los mayores grupos de distribución eléctrica de Brasil y a Iberdrola como uno de los actores centrales del desarrollo energético de América Latina, en un momento en que la región enfrenta una demanda creciente de inversión en redes para sostener la electrificación de su matriz productiva.

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