Ransa se consolida como la red de distribución más extensa de América Latina

Con presencia en 12 países, más de 9.000 empleados y una proyección de ingresos superior a los 650 millones de dólares para 2026
30/04/2026
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Ransa se consolida
Ransa se consolida

La empresa cerró 2025 con un crecimiento del 10% en sus ingresos y se apresta a superar los 650 millones de dólares en 2026, sostenida por una expansión que combina adquisiciones estratégicas, incorporación de nuevos clientes y una inversión tecnológica sostenida en el tiempo.

El desempeño del último año no fue producto de un único factor sino de una convergencia de decisiones acumuladas. La ocupación de sus depósitos creció un 15%, impulsada por contratos en el sector extractivo peruano por más de 60 millones de dólares, la puesta en marcha de una cámara de frío en Honduras, la ampliación de un centro de distribución en El Salvador y la incorporación de grandes cuentas en Ecuador y Bolivia. En paralelo, la empresa sumó 720 nuevos clientes a su cartera, en un año en que también reforzó sus indicadores de satisfacción en todos los mercados donde opera.

Detrás de estos resultados hay una arquitectura regional que se fue construyendo por etapas. La fusión con TCF en Centroamérica en 2023 y la adquisición de Loginsa en Chile en 2024 le permitieron a Ransa extender su cobertura a lo largo de toda la costa del Pacífico latinoamericano, con 95 sedes distribuidas en 12 países y 23 líneas de negocio activas. Es esa escala la que hoy le permite ofrecer soluciones integradas y no simplemente servicios puntuales.

La tecnología es uno de los ejes centrales de su estrategia de crecimiento. En los últimos tres años, Ransa invirtió más de 40 millones de dólares en innovación tecnológica y mantiene un ritmo anual de entre 8 y 10 millones de dólares adicionales. Esa inversión se traduce en la estandarización de sus sistemas de gestión de almacenes y transporte en todos sus mercados, en la consolidación de un Data Lake para el análisis integrado de datos y en el desarrollo de Ransa360, una herramienta propia que permite a los clientes monitorear en tiempo real el estado de sus cargas, sus repartos y sus inventarios.

La dimensión ambiental también ocupa un lugar en la agenda corporativa. En 2025, por primera vez en su historia, Ransa midió su huella de carbono en 10 de los 12 países en los que opera, en el marco de una alianza con la Corporación Financiera Internacional. El ejercicio no fue meramente simbólico: a partir de esa medición, la empresa estableció una línea base y trazó un plan de descarbonización con metas concretas, integrando la sostenibilidad como un criterio transversal en la toma de decisiones.

De cara a 2030, la compañía aspira a superar los 1.000 millones de dólares en ingresos, con un crecimiento anual promedio del 10%. Una meta ambiciosa que, vista desde la trayectoria reciente de Ransa, no luce descabellada. En un sector donde la logística dejó de ser un costo para convertirse en una ventaja competitiva, la empresa peruana lleva décadas construyendo exactamente eso.

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