Desde el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos en enero de 2025, las economías de Asia-Pacífico enfrentan un mosaico arancelario desconcertante. Las negociaciones para reducir esas tarifas variaron según las realidades militares y la política de alianzas de cada país, pero la mayoría terminó cediendo. Filipinas, Corea del Sur, Japón y Taiwán se resignaron a los aranceles y comprometieron inversiones a cambio de preservar sus alianzas defensivas frente a China. En Australia, el gobierno de Anthony Albanese respondió con una protesta apenas audible pese al enojo de buena parte de la opinión pública, mientras que Malasia y Singapur también moderaron su reacción por consideraciones militares.
Antes del regreso de Trump al poder, la tarifa arancelaria promedio aplicada por Estados Unidos a las importaciones mundiales era inferior al 3%. Los aranceles del llamado «Día de la Liberación», introdujeron un esquema muy desparejo entre los distintos países asiáticos: las exportaciones chinas quedaron gravadas con la tarifa más alta, 28,8%, seguidas por economías asiáticas sin vínculos militares con Washington, como Camboya (16,9%), Indonesia (12,1%) y Myanmar (21,8%). Solo tres economías de la región lograron evitar una escalada arancelaria pronunciada —Australia (2,8%), Singapur (1,6%) y Taiwán (2,8%)— y las tres son aliados militares de Estados Unidos.
La foto de mediados de 2026
Ese esquema desigual se mantuvo, en gran medida, durante la primera mitad de 2026. Según datos de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC), la recaudación arancelaria estimada como porcentaje del valor total importado pasó de 7,4% en 2025 a 7,5% entre enero y mayo de 2026, lo que implicó que la mayoría de los países pagará tarifas apenas más altas que el año anterior.
Camboya y Myanmar fueron los casos más extremos, con subas de varios puntos porcentuales que llevaron sus tarifas por encima de 22% y 26% respectivamente. China, en cambio, se benefició de exenciones que redujeron su arancel promedio de 28,8% en 2025 a 24% entre enero y mayo de 2026. Nueva Zelanda, Filipinas y Malasia registraron leves bajas de menos de un punto porcentual, hasta ubicarse en 7%, 6,2% y 4,9% respectivamente.
Aranceles distintos, comercio que no se mueve tanto
Las diferencias arancelarias entre países generan, como es previsible, malestar entre los que pagan las tarifas más altas. Pero más allá de la caída de las importaciones estadounidenses desde China, las participaciones de mercado de otros países asiáticos en las compras de Estados Unidos no se vieron demasiado alteradas por esos diferenciales. Donde sí se observa impacto es en patrones de comercio de productos específicos, afectados por barreras no arancelarias selectivas, como las licencias de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) exigidas para la importación de drones.
Un muro que probablemente sobreviva a Trump
Cuando Trump deje la presidencia en enero de 2029, es probable que los aranceles permanezcan en los niveles de 2026. Está por verse si su sucesor optará por desmantelarlos gradualmente. El argumento —poco fundamentado— de la defensa del empleo local demostró ser un ganador político para sostener los aranceles, mientras que el argumento del encarecimiento al consumidor juega en sentido contrario. Ningún país asiático tomó represalias, con la excepción de China, ni la región conformó un frente común frente a Washington. Cada país negoció de manera unilateral su propio acuerdo, en una combinación de cálculos militares y comerciales.
China, el beneficiario inesperado
Mientras Estados Unidos continúa desatendiendo los compromisos arancelarios que asumió bajo los acuerdos internacionales vigentes, China emerge como la verdadera ganadora del reacomodamiento. Pekín puede hoy presentarse, con cierta legitimidad, como defensor de la Organización Mundial del Comercio y del libre comercio multilateral. Y aunque las exportaciones chinas hacia Estados Unidos cayeron de forma pronunciada, sus exportaciones al resto del mundo alcanzaron un máximo histórico. Difícilmente Xi Jinping pudiera haber imaginado un adversario más funcional a sus intereses que Donald Trump.
Aranceles aplicados por Estados Unidos, por país
| China (2025 → ene.-may. 2026) | 28,8% → 24% |
| Camboya | 16,9% → +22% |
| Myanmar | 21,8% → +26% |
| Indonesia | 12,1% |
| Nueva Zelanda | → 7% |
| Filipinas | → 6,2% |
| Malasia | → 4,9% |
| Australia / Taiwán (aliados militares) | 2,8% |
| Singapur (aliado militar) | 1,6% |

