La minera brasileña Vale convierte sus graneleros en buques de propulsión híbrida

Con ocho naves ya equipadas y un plan de expansión para los próximos tres años, la compañía convierte la eficiencia energética en ventaja competitiva.
01/05/2026
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Vale con mas buques sustentables
Vale con mas buques sustentables

La minera brasileña Vale avanza en una transformación silenciosa pero sostenida de su flota de graneleros de mineral de hierro: la incorporación de velas de rotor, cilindros de unos 35 metros de altura que aprovechan la energía del viento durante las travesías transoceánicas para reducir el consumo de combustible. Actualmente la compañía opera ocho buques equipados con este sistema, fruto de una estrategia desarrollada a lo largo de la última década, y proyecta más que duplicar esa cifra en los próximos tres años, alcanzando al menos 20 naves.

El impulso detrás de la iniciativa es en parte económico y en parte estratégico. Rafael Fischer, gerente general de shipping de Vale, explicó que la tecnología permite lograr ahorros de hasta un 10% en el consumo de bunker dependiendo del buque, lo que cobra especial relevancia en un contexto de precios volátiles para los combustibles marítimos. «Una mayor eficiencia energética implica depender cada vez menos del combustible, lo que reduce el impacto de cualquier variación en sus precios», afirmó el ejecutivo en declaraciones realizadas a bordo de una de esas naves atracada en el puerto de Tubarão, en el estado brasileño de Espírito Santo.

Para Vale, el control de los costos de flete no es un objetivo secundario: es una condición de competitividad. Gran parte de sus exportaciones de mineral de hierro tienen como destino China, mercado en el que compite directamente con proveedores australianos que cuentan con una ventaja geográfica significativa. Esa distancia más corta se traduce en fletes más bajos y menores tiempos de tránsito, una brecha estructural que la minera busca compensar a través de la innovación. «Tenemos una desventaja geográfica frente a nuestros competidores, por lo que estamos utilizando la innovación como una palanca para mitigar ese efecto», subrayó Fischer.

La estrategia de Vale no se limita a las velas. En paralelo, la compañía trabaja en ampliar la flexibilidad energética de su flota, una apuesta que apunta a reducir la dependencia de cualquier combustible en particular y adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado. En esa línea, anunció recientemente un acuerdo de fletamento a 25 años con Shandong Shipping Corporation para la construcción de dos buques transoceánicos propulsados por etanol y equipados también con velas de rotor, los primeros de este tipo en operar a escala global.

Estas naves serán diseñadas desde el inicio para operar con múltiples fuentes de energía: etanol, metanol o combustibles convencionales, con posibilidad de ser convertidas en el futuro para funcionar también con gas natural licuado y amoníaco. «En el futuro tendremos la opción de utilizar al menos cinco combustibles, lo que nos otorga flexibilidad para adaptarnos a distintos escenarios y condiciones de mercado», concluyó Fischer.
La hoja de ruta de Vale ilustra una tendencia más amplia en el transporte marítimo de graneles: la búsqueda de alternativas que combinen propulsión eólica con combustibles de bajas emisiones, no como declaración de principios ambientales sino como respuesta concreta a la presión sobre los márgenes operativos. La volatilidad del precio del bunker, agudizada por el conflicto en Medio Oriente, ha acelerado el ritmo de esa reconversión.

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