El Canal de Panamá atraviesa uno de sus períodos de mayor actividad. Durante el primer semestre del año, la vía interoceánica registró un aumento sostenido en el número de tránsitos, impulsado en gran medida por las tensiones que afectan al comercio energético global en torno al Estrecho de Ormuz.
El administrador del canal, Ricaurte Vásquez, señaló que la infraestructura opera sin congestión estructural pese al incremento en la demanda. Los buques acceden según su sistema de reservas, y ajustes operativos recientes permiten adelantar tránsitos cuando se liberan espacios, sin alterar el orden de los turnos asignados.
El dato más llamativo del período fue el pago de 4 millones de dólares realizado por un tanquero de combustible con destino a Singapur para asegurarse un cupo inmediato a través del canal. Vásquez explicó que ese tipo de decisiones responde a una lógica comercial clara: en ciertos casos, el costo de garantizar el tránsito sin demora resulta inferior a las penalidades que generaría llegar tarde a los puertos de destino. El canal, precisó, no establece ningún mecanismo de prioridad por fuera del sistema de reservas y subastas.
Una ventana de oportunidad, no una nueva normalidad
El administrador fue cuidadoso al enmarcar el momento. El objetivo del canal, sostuvo, es garantizar el servicio con independencia de las condiciones del mercado, y el aumento actual de la demanda no debe interpretarse como un cambio estructural permanente.
Los números del semestre, sin embargo, son elocuentes. La planificación anual proyecta ingresos por alrededor de 5.400 millones de dólares, y las estimaciones apuntan al cumplimiento de esa meta junto con las transferencias comprometidas al Estado panameño. En abril, la vía llegó a registrar jornadas de 40 y 41 tránsitos diarios, por encima del promedio presupuestado de 34 y del rango habitual de operación, que oscila entre 36 y 38 naves según el tipo de buques.
El gas natural licuado lidera el crecimiento
Uno de los cambios más notorios en la composición del tráfico es el protagonismo creciente de los buques de gas natural licuado. En enero, el canal procesaba alrededor de cuatro tránsitos mensuales de este tipo de naves. En el último mes relevado, esa cifra trepó a 15. El incremento se explica, en parte, por restricciones en la oferta global de GNL vinculadas a afectaciones en instalaciones de producción en Qatar, uno de los principales exportadores mundiales del hidrocarburo.

