El sector forestal chileno reescribe su propia historia

Mientras el cobre acapara la atención de los mercados, la celulosa y la madera se consolidan silenciosamente.
28/04/2026
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El sector forestal chileno
El sector forestal chileno

Chile exporta madera. Eso lo sabe cualquier analista. Lo que pocos siguen de cerca es cómo ese flujo se mueve, quién lo controla y hacia dónde apunta en tiempo real. El sector forestal chileno cerró el 2025 con exportaciones por 5.272 millones de dólares.  

La celulosa química fue el motor: concentró el 55,7% del total, impulsada por la demanda asiática y por la entrada en operación de nuevas líneas de producción en las grandes plantas del sur de Chile. Los tableros de madera, en tanto, consolidaron su posición como segundo grupo exportador.

El sector no es uniforme. Dentro de la celulosa, conviven productos con lógicas de mercado completamente distintas. La pasta química para disolver, utilizada en la industria textil para fabricar viscosa y rayón, sigue circuitos industriales que poco tienen que ver con el cartón de e-commerce. La pulpa kraft cruda de coníferas, en cambio, responde al dinamismo del embalaje y el packaging, un segmento que no terminó de enfriarse tras el boom pandémico. Distinguir entre ambas partidas arancelarias no es un ejercicio técnico: es la diferencia entre entender el mercado o leer promedios que no dicen nada.

La estructura competitiva del sector descansa sobre dos pilares. Arauco concentra el 81% de las operaciones recientes en pasta para disolver, consolidando su posición en el segmento textil de mayor valor agregado. CMPC, por su parte, mantiene el dominio en celulosa cruda de coníferas, con casi el 19% restante. No es un mercado fragmentado ni particularmente disputado: es un duopolio con roles definidos y estrategias diferenciadas que operan en paralelo sin mayor fricción aparente.

Pero el dato más llamativo de este período no está en quién exporta, sino a dónde. Emiratos Árabes Unidos concentra casi el 81% del valor exportado en la muestra analizada, con casi cuatro millones de dólares en operaciones. India absorbe el 18,8% restante. Suecia aparece de forma marginal. China y Estados Unidos, destinos históricos del sector, prácticamente ausentes en este corte.

No se trata de un accidente estadístico. La reorientación hacia Emiratos como hub de redistribución y hacia India como mercado industrial de destino final responde a una lógica de diversificación deliberada. Es el mismo movimiento que la industria acuícola chilena ejecutó años atrás para reducir su dependencia de mercados concentrados: menos exposición a un único socio comercial, más capacidad de negociación, más resiliencia ante disrupciones geopolíticas o arancelarias.

El sector forestal chileno lleva décadas siendo subestimado en los análisis de comercio exterior. La narrativa del cobre lo opaca casi por definición. Pero los datos de 2025 sugieren que, lejos de estancarse, la industria está en movimiento y sigue siendo el segundo motor exportador del país.

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