El Gran Rosario volvió al primer lugar. Luego de un ciclo marcado por sequías históricas, bajantes del Paraná y contracciones productivas que habían desplazado al complejo portuario santafesino hasta el tercer puesto del ranking global en 2023, el polo agroexportador del Up-River recuperó en 2025 la posición que había perdido hace seis años. Con 75,7 millones de toneladas de granos, aceites y subproductos embarcadas durante el año, superó a la región portuaria de Nueva Orleans —que despachó 74,8 millones de toneladas— y al puerto de Santos, en Brasil, que completó el podio con 60 millones de toneladas.
El dato surge de un informe elaborado por la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), firmado por los economistas Tomás Rodríguez Zurro, Emilce Terré y Julio Calzada. El análisis subraya la singularidad del polo: a lo largo de apenas 70 kilómetros de costa sobre el río Paraná, entre Timbúes y Arroyo Seco, operan 30 terminales portuarias, 18 de ellas especializadas en el despacho de productos agroindustriales. Desde esa franja salió en 2025 cerca del 75% del total de las exportaciones agroindustriales argentinas, frente a un 13% que correspondió al segundo polo nacional, Bahía Blanca.
La fortaleza del Gran Rosario no es sólo logística. La región concentra más de 52 millones de toneladas anuales de capacidad instalada de molienda de oleaginosas, equivalente al 75% del total del país. Esa integración entre producción agrícola, procesamiento industrial a gran escala y salida portuaria fluvial es lo que distingue al modelo del Up-River de sus competidores globales: los granos que llegan desde el interior pampeano se transforman localmente en aceites y harinas antes de ser embarcados hacia más de 150 destinos a través de la Hidrovía Paraná-Paraguay y el Río de la Plata.
En el desglose por complejos, la soja dominó el volumen con 40,9 millones de toneladas —entre poroto, aceite y harina—, posicionando al Gran Rosario como el segundo nodo mundial en ese complejo. El maíz aportó 22,8 millones de toneladas, también con el segundo lugar global, mientras que el trigo y otros cereales sumaron 8,8 millones de toneladas. El informe de la BCR destaca que, solo con los embarques del Gran Rosario, Argentina superó en volumen exportado a países productores como Rusia, Canadá, Ucrania, Australia, India, Paraguay y Kazajistán.
La recuperación productiva vino después de un período de alta volatilidad climática: entre 2020 y 2024, las precipitaciones deficitarias en momentos críticos del ciclo agrícola y las bajantes históricas del Paraná habían limitado severamente los volúmenes embarcados. El piso fue 2023, cuando la sequía más intensa en décadas arrastró al complejo hasta el tercer puesto global.
Los primeros meses de 2026 apuntan a la continuidad del liderazgo. En el primer cuatrimestre del año, los puertos argentinos embarcaron 34,6 millones de toneladas de granos, aceites y subproductos —un máximo para ese período—, de las cuales 25,2 millones salieron desde terminales del Gran Rosario, también un récord para los primeros cuatro meses del año. Si la tendencia se mantiene, el polo podría repetir el título mundial en 2026 por segundo año consecutivo, algo que, según la BCR, nunca había ocurrido.

