La Casa Blanca acordó respaldar una versión actualizada del proyecto de ley bipartidista que ampliaría la facultad del presidente de Estados Unidos para sancionar a los países que compran petróleo ruso, lo que podría derivar en aranceles severos contra algunos de los principales socios comerciales de Washington. “Hemos llegado a un acuerdo con la Casa Blanca sobre una versión del proyecto de sanciones a Rusia que van a apoyar”, afirmó el senador Lindsey Graham (R-SC) el viernes en Ucrania. “Eso significa que se va a convertir en ley”, agregó.
La iniciativa, conocida como Sanctioning Russia Act of 2025 (S.1241), lleva más de un año de idas y vueltas en el Senado y cuenta con 85 copatrocinadores. Fue impulsada originalmente por Graham junto al demócrata Richard Blumenthal (Connecticut), y sumó en esta etapa el apoyo de la senadora Jeanne Shaheen (D-NH) y del senador Roger Wicker (R-MS) para negociar una versión aceptable para la administración Trump.
Aranceles de hasta 500% y sanciones financieras
El corazón del proyecto es un mecanismo de aranceles de al menos 500% sobre todos los productos que ingresen a Estados Unidos provenientes de países que compren petróleo, gas natural, uranio u otros derivados energéticos rusos. La medida se aplicaría no antes de los 15 días posteriores a una determinación presidencial y se renovaría cada 90 días, aunque el presidente conservaría una facultad de exención de hasta 180 días por país o producto por razones de seguridad nacional.
El texto también contempla el congelamiento de activos y la prohibición de operaciones con funcionarios rusos de alto rango, personal militar y oligarcas vinculados al esfuerzo de guerra, además de sanciones sobre bancos clave como el Banco Central de Rusia, Sberbank y Gazprombank. Se sumarían una prohibición para que entidades rusas coticen en bolsas estadounidenses y un veto a las exportaciones energéticas de Estados Unidos hacia Rusia.
China, India y Brasil, en la mira
Según los senadores, la norma apunta en particular a cinco países que eluden las sanciones vigentes para acceder a petróleo ruso a bajo costo y revenderlo. China e India son señalados como los mayores compradores de crudo ruso, aunque Graham también mencionó a Brasil entre los países que buscaría presionar la ley para que diversifiquen sus fuentes de abastecimiento energético.
El respaldo de la Casa Blanca se produce en un contexto de mayor presión sobre Moscú: horas antes de conocerse el acuerdo, fuerzas estadounidenses habían participado en la incautación de un buque tanque sancionado que transportaba petróleo venezolano con destino a Rusia. Graham sostuvo que los recientes avances de Ucrania en el campo de batalla, junto a los ataques continuos de Rusia contra población civil, influyeron en la decisión del presidente Donald Trump de dar luz verde a la iniciativa.
Qué falta para que sea ley
El texto actualizado del proyecto todavía no fue difundido públicamente y se desconoce con precisión qué cambios introdujo la negociación con la administración. Para convertirse en ley, la iniciativa deberá aprobarse también en la Cámara de Representantes, donde el presidente Mike Johnson mostró apertura en el pasado sin comprometerse formalmente. El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, había señalado que llevaría el proyecto al recinto en cuanto los promotores reúnan los votos necesarios; Graham anticipó que la votación podría producirse en las próximas semanas.

