El sector privado iberoamericano llevó a los gobiernos una hoja de ruta propia. En la clausura del XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano, realizado en Madrid, el Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB) —que agrupa a las 24 principales organizaciones empresariales de la región— entregó al rey Felipe VI y a los mandatarios presentes el documento «Compromiso Empresarial por el Futuro de Iberoamérica».
El texto, presentado por Antonio Garamendi, presidente de la CEOE española y del CEIB, reúne diez compromisos organizados en torno a tres ejes: aumentar la inversión entre los países de la región, acelerar la adopción de tecnología e innovación y avanzar en la formalización del tejido productivo, con foco en las pequeñas y medianas empresas. El foro funciona como instancia preparatoria de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que tendrá a España como anfitriona.
Seguridad jurídica como condición para atraer capital
Al cerrar el encuentro, Felipe VI puso el acento en la necesidad de generar confianza para captar inversión internacional. El monarca sostuvo que la transformación tecnológica en curso, si se aprovecha bien, puede achicar las brechas entre territorios, abrir mercados externos a miles de pymes y generar empleo calificado, pero advirtió que ese avance requiere reglas estables, seguridad jurídica e instituciones sólidas y transparentes.
Los gobiernos, en un mismo diálogo
El programa incluyó un conversatorio de jefas y jefes de Estado y de Gobierno moderado por el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, destacó el peso de la inversión directa de empresas españolas en la región y la presentó como motor de empleo y de desarrollo compartido.
El presidente dominicano, Luis Abinader, llamó a coordinar esfuerzos para que Iberoamérica gane posiciones en los sectores de mayor contenido tecnológico. En la misma línea, la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, planteó que la relación entre Estado y empresas debe ser de doble vía: los gobiernos tienen que despejar el camino a quienes generan empleo y el sector privado, a su vez, tiene que confiar en las instituciones.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, presentó las reformas legales que impulsa su gobierno para abrir el litio y los hidrocarburos a la inversión privada, y defendió un enfoque pragmático por encima de las posiciones ideológicas. El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, propuso aprovechar el espacio lingüístico iberoamericano —cerca de 900 millones de hablantes de español y portugués— como plataforma para los negocios internacionales.
Honduras toma la conducción del CEIB
El foro también formalizó el cambio de presidencia del CEIB, que pasó a manos de Anabel Gallardo, titular del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP). Gallardo definió como prioridades de su gestión la integración de los mercados regionales y el aumento de la productividad, y puso el foco en la formación de talento joven como condición para que las empresas puedan crecer e innovar. Honduras será además la sede del XVII Encuentro Empresarial Iberoamericano.
Qué se llevan los gobiernos
El encuentro cerró con un consenso amplio sobre la necesidad de crear mecanismos permanentes de trabajo entre administraciones y sector privado. Las tres demandas centrales fueron simplificar trámites, dar garantías jurídicas plenas a los inversores y sostener el crecimiento a través de una mayor conectividad con la economía global. Queda por ver cuánto de esa agenda se traduce en compromisos concretos en la declaración final de la Cumbre.


Follow