El desplome tecnológico arrastra a los mercados asiáticos: Seúl, el más golpeado

La caída de Broadcom en Wall Street desató una ola vendedora en los semiconductores de la región. El Kospi sufrió su peor jornada en meses, con Samsung y SK Hynix hundiéndose casi un 10%.
09/06/2026
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desplome tecnológico
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Los mercados bursátiles de Asia-Pacífico arrancaron con fuertes pérdidas, sacudidos por el derrumbe tecnológico que protagonizó Wall Street. El epicentro de la debacle regional fue Corea del Sur, donde el Kospi cerró con una caída del 5,54%, mientras que Samsung Electronics y SK Hynix se desplomaron un 6,40% y un 9,92%, respectivamente, y el índice de pequeña capitalización Kosdaq retrocedió un 4,50%. 

El disparador fue una decepción corporativa en Estados Unidos. La rotación se inició con una venta masiva en Broadcom, que llevó a los inversores a recortar su exposición a acciones vinculadas a la inteligencia artificial. El fabricante de chips cayó más de un 12% tras no alcanzar las estimaciones de ingresos de su segundo trimestre fiscal. El contagio no tardó en extenderse: Arm Holdings perdió más de un 4% y Micron Technology cayó cerca de un 8%, mientras que el ETF de semiconductores VanEck retrocedió más de un 1%. 

En ese contexto, el resto de la región acompañó las pérdidas, aunque con menor intensidad. El Nikkei 225 de Japón cedió un 1,3%, con las acciones tecnológicas liderando el descenso —Tokyo Electron bajó un 7%—, mientras que el Hang Seng de Hong Kong retrocedió un 1,2% y el índice Shanghai Composite cayó un 0,3%. 

El escenario en Wall Street presentó, sin embargo, una cara doble. El S&P 500 se hundió un 2,6% en su peor jornada desde octubre, el Dow Jones Industrial Average perdió un 1,4% y el Nasdaq se desplomó un 4,2%. Fue, según los analistas, la primera semana negativa del índice de referencia en las últimas diez.

A la presión de los mercados se sumó un factor político interno en Corea del Sur. El ministro de Trabajo del país instó a las principales empresas tecnológicas a distribuir una mayor parte de las ganancias del boom de semiconductores impulsado por la IA entre trabajadores y proveedores, advirtiendo que los beneficios récord corren el riesgo de agravar la desigualdad de ingresos.
En el plano macroeconómico, los analistas vienen advirtiendo que las empresas tecnológicas beneficiadas por el interés en la inteligencia artificial podrían haberse vuelto demasiado caras, lo que podría traducirse en una desaceleración para un mercado que acumulaba una sólida ganancia del 7,9% en lo que va de 2026.

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