El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, que se firma este sábado, puede contribuir a compensar el impacto negativo de la escalada arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump sobre la economía alemana, según un estudio del instituto Ifo dado a conocer este viernes en Berlín.
El trabajo, liderado por la economista Lisandra Flach, analiza el potencial comercial europeo y se concentra en los efectos de los aranceles estadounidenses sobre Alemania, la mayor economía de Europa y la tercera del mundo, así como en la capacidad de los acuerdos comerciales para neutralizar esos efectos.
Un primer paso, pero insuficiente
Según el estudio, la firma del acuerdo entre la UE y los países del Mercosur constituye un avance relevante, aunque no alcanza por sí solo para compensar las consecuencias negativas de la política arancelaria estadounidense. El Ifo remarca que, para lograr ese objetivo, resulta necesario que la Unión Europea concrete además otros acuerdos comerciales con distintos socios.
El costo de no reaccionar
De acuerdo con los cálculos del instituto, si la UE no avanza en nuevos acuerdos comerciales, los aranceles de Trump provocarán una contracción del 0,13% en el PIB alemán. El dato golpea a una economía que recién en 2025 logró salir de la recesión que había atravesado durante 2023 y 2024, con un crecimiento de apenas 0,2% según cifras de la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
El escenario cambia de manera sustancial si la Unión Europea profundiza su agenda de acuerdos comerciales: en ese caso, según el Ifo, el efecto no solo compensaría el impacto arancelario estadounidense, sino que lo superaría ampliamente, con una expansión del PIB alemán de entre 0,2% y 0,5%. En términos absolutos, esos porcentajes equivalen a una ampliación de la actividad económica de entre 8.600 millones y 21.600 millones de euros.
Una ofensiva comercial con varios frentes abiertos
Las exportaciones alemanas, un sector especialmente expuesto a las tensiones geopolíticas internacionales por el aumento de los aranceles estadounidenses, la revalorización del euro y la mayor competencia china, podría crecer entre 1,7% y 4,1% si la Unión Europea impulsa una ofensiva comercial más amplia. Esa proyección surge de simular, además del pacto con el Mercosur, los efectos de otros acuerdos todavía sin ratificar: con India, Malasia, Indonesia, Tailandia, Australia y los Emiratos Árabes Unidos.
El estudio destaca que ese conjunto de países ganó peso de forma sostenida en el comercio mundial durante las últimas décadas, período en el que su participación en las exportaciones globales pasó de 8% a 12%. Esa transformación explica, según el Ifo, por qué cerrar acuerdos con esas economías se volvió una prioridad estratégica para sostener la competitividad europea.
La carta pendiente con Washington
El instituto agrega que el impacto positivo de esos acuerdos se vería reforzado si a esa agenda se sumara además un entendimiento comercial con Estados Unidos, escenario que elevaría el crecimiento del PIB alemán a un rango de entre 0,7% y 1%, únicamente por ese factor.
Frente a ese panorama, Flach planteó que la prioridad de la Unión Europea debería ser lograr resultados rápidos en las negociaciones comerciales que ya están en marcha, y puso como ejemplo el caso de Indonesia, cuyo acuerdo ya fue negociado y se encuentra en condiciones de avanzar hacia su cierre.

