En el marco de la Reunión Ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), celebrada en París, el canciller brasileño Mauro Vieira se reunió con su par canadiense de Comercio Internacional, Maninder Sidhu, para abordar dos ejes centrales de la agenda bilateral: el avance del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Canadá, y los preparativos para la visita del primer ministro Mark Carney a Brasil. El encuentro, aunque celebrado al margen del foro multilateral, tuvo un peso propio: marcó un nuevo paso en una relación que ambos países buscan consolidar como una de las asociaciones económicas más relevantes entre América del Sur y América del Norte.
Durante la reunión, los dos funcionarios hicieron un balance detallado del estado de las negociaciones comerciales. Identificaron los puntos que aún permanecen abiertos en la actual fase de las tratativas y exploraron posibles caminos para destrabar los avances pendientes. Si bien no se anunciaron acuerdos concretos, el tono del encuentro fue descrito como constructivo, con voluntad política clara de ambas partes para acelerar los tiempos y llevar las negociaciones a una conclusión en el mediano plazo.
El acuerdo Mercosur-Canadá es considerado estratégico por razones que van más allá del comercio de bienes. Su eventual firma abriría nuevas vías para la inversión directa, el acceso recíproco a mercados de servicios, la cooperación tecnológica y el fortalecimiento de cadenas productivas compartidas. Para los países del bloque sudamericano —Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia—, representaría una diversificación relevante de sus socios comerciales en un contexto internacional marcado por la reconfiguración de alianzas y el aumento del proteccionismo global. Para Canadá, el acuerdo implicaría un acceso preferencial a uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento del hemisferio.
La visita de Mark Carney a Brasil también ocupó un lugar destacado en la conversación. Considerada un hito en la relación bilateral, la agenda prevista abarca un espectro amplio: comercio e inversiones, desarrollo sostenible, economía verde, innovación tecnológica y cooperación en sectores de interés estratégico común. La visita se produce en un momento políticamente significativo: Carney asumió el liderazgo del país con un perfil fuertemente orientado a la transición energética y la estabilidad financiera global, valores que encuentran resonancia en la agenda internacional del gobierno brasileño.
Brasil ha venido consolidando su presencia en los principales foros multilaterales como la OCDE, el G20 y la COP, proyectando una política exterior activa que combina la búsqueda de acuerdos comerciales con el posicionamiento en debates globales sobre clima, gobernanza y desarrollo. La intensa agenda de reuniones bilaterales que la delegación brasileña sostuvo al margen de la ministerial de la OCDE —con socios de Europa, América del Norte y otras regiones— refleja esa estrategia de inserción internacional.
Con este encuentro, Brasil y Canadá reafirman su compromiso con el diálogo económico y comercial, apostando a que el vínculo bilateral pueda traducirse, en los próximos meses, en resultados concretos tanto en la mesa de negociaciones del Mercosur como en la agenda de cooperación que ambos líderes deberán definir durante la visita de Carney.

