Argentina registra su mayor déficit comercial con Brasil en casi una década

El desbalance alcanzó 5.200 millones de dólares en 2025, impulsado principalmente por el sector automotriz.
24/01/2026
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El intercambio comercial entre Argentina y Brasil mostró un desequilibrio pronunciado durante 2025. La balanza bilateral cerró con un déficit de 5.201 millones de dólares, la cifra más elevada desde 2017 y muy distante del rojo marginal de 308 millones de dólares del año anterior. Este deterioro refleja el impacto de la reactivación económica local y la dinámica particular del comercio automotor entre ambos países.

Las cifras revelan movimientos dispares en ambas direcciones del comercio. Las compras argentinas a Brasil se expandieron 30,7% interanual hasta alcanzar 18.155 millones de dólares, mientras que las ventas al mercado brasileño cayeron 4,6% para ubicarse en 12.955 millones de dólares.

El protagonismo del sector automotriz

La industria automotriz volvió a ser el factor determinante del desbalance comercial. De los 4.264 millones de dólares adicionales que Argentina importó durante 2025, casi siete de cada diez dólares provinieron de productos vinculados a este sector. Los aumentos más significativos se concentraron en vehículos para transporte de pasajeros, unidades de carga y equipamiento vial, con incrementos también en autopartes y componentes mecánicos.

El reverso de esta dinámica se observó en las exportaciones. Tres cuartas partes de la reducción total en las ventas argentinas correspondieron al rubro automotor, particularmente en automóviles de pasajeros y sus componentes.

Un respiro puntual en diciembre

El último mes del año trajo una señal diferente. Por primera vez en dieciséis meses, la balanza comercial mensual con Brasil arrojó un saldo favorable de 26 millones de dólares. Este resultado obedeció principalmente a una contracción generalizada del intercambio bilateral, con descensos tanto en importaciones como en exportaciones, marcando el retroceso más acentuado del flujo comercial total desde mediados del año anterior.

El aporte del campo

El sector agropecuario cumplió un papel compensador, aunque parcial. Las exportaciones de trigo y cebada sin procesar registraron incrementos durante el período analizado. Sin embargo, otros segmentos como lácteos, hortalizas y productos alimenticios procesados experimentaron retrocesos que limitaron el efecto positivo.

Perspectivas para 2026

Las estimaciones para el año en curso apuntan a una estabilización del déficit en niveles similares, rondando los 5.000 millones de dólares. Varios factores podrían contribuir a moderar el desequilibrio: un ritmo de crecimiento económico más pausado, una base de comparación más alta para las importaciones y una eventual mejora en la competitividad cambiaria bilateral. Este escenario se desarrollaría en un contexto regional marcado por menor dinamismo de la economía brasileña y un entorno internacional más incierto.

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