El conflicto en Medio Oriente está redibujando el mapa del transporte marítimo global, y América Latina sale beneficiada. Según un análisis de la consultora Alphaliner sobre el despliegue mundial de capacidad naviera, la región se posicionó como el tercer destino más importante de nueva capacidad incorporada a nivel global entre mayo de 2025 y mayo de 2026, con 349.300 TEUs adicionales y un crecimiento interanual del 7,8%.
Durante ese período, la flota mundial de portacontenedores creció un 5,7%, hasta alcanzar los 33,9 millones de TEUs, con 1,84 millones de nuevos espacios incorporados al mercado. La distribución de esa capacidad, sin embargo, no fue homogénea: la crisis de seguridad en el Mar Rojo obligó a numerosos buques a desviar sus rutas por el Cabo de Buena Esperanza, lo que alteró de manera profunda la lógica de despliegue de flota a escala global.
El corredor Lejano Oriente-Europa fue el principal receptor de esa reconfiguración, al absorber 667.400 TEUs adicionales, equivalentes al 36% de toda la nueva capacidad incorporada en el período. Actualmente, el 25% de toda la flota global de portacontenedores opera en esta ruta, frente al 20,8% registrado hace tres años. Alphaliner advierte que esa participación podría seguir aumentando mientras persistan las restricciones de navegación en zonas estratégicas de Medio Oriente.
El contrapeso de ese crecimiento lo paga la región afectada: la capacidad asignada a servicios con destino a Medio Oriente y el subcontinente indio cayó un 7,6% interanual, reflejo directo de las tensiones que condicionan las operaciones en esa zona.
Las rutas Norte-Sur ganan terreno
Mientras los grandes corredores Este-Oeste muestran señales de estancamiento, las rutas que conectan los hemisferios norte y sur viven un momento de expansión sostenida. «América Latina sigue siendo una importante región de crecimiento para el transporte marítimo de línea regular», destaca Alphaliner en su informe.
África registró el mayor salto absoluto, con 576.100 TEUs adicionales impulsados principalmente por la ruta entre Asia y África Occidental. América Latina, con sus 349.300 TEUs, se ubica en tercer lugar global, por encima de todas las demás regiones, en lo que la consultora describe como un fortalecimiento estructural de los tráficos Norte-Sur.
Este dinamismo contrasta con el comportamiento de las rutas Este-Oeste, cuya participación conjunta en la flota mundial retrocedió de 44,7% a 44,2% en el mismo período, pese al fuerte incremento de capacidad en el corredor Asia-Europa.
Las dificultades en algunas rutas ya derivaron en decisiones concretas de las navieras. Hapag-Lloyd cerró en diciembre de 2025 su servicio «CES», que conectaba el norte de Europa con la costa este de Estados Unidos y Centroamérica, alegando bajo desempeño de las exportaciones europeas. Poco después, miembros de la Ocean Alliance y ONE fusionaron dos servicios en el corredor Transatlántico, reduciendo en un 37% la capacidad asociada a ese acuerdo operativo. Como resultado, la capacidad en la ruta Europa-Norteamérica cayó un 1,8% interanual, mientras que en el corredor Asia-Norteamérica el crecimiento fue prácticamente nulo: apenas 551 TEUs adicionales en doce meses.
Para Alphaliner, el patrón es claro: el crecimiento de la industria naviera de línea regular se concentra cada vez más en mercados emergentes y rutas Norte-Sur. En ese mapa, América Latina consolida una posición que hace apenas unos años parecía inalcanzable frente al peso histórico de los grandes corredores transoceánicos.

