El Departamento de Estado confirmó que Marco Rubio visita esta semana Colombia, Ecuador y Perú para reunirse con los mandatarios de los tres países y avanzar en lo que la cancillería estadounidense describió como el fortalecimiento de las relaciones comerciales bilaterales. Se trata de la primera visita de Rubio como secretario de Estado tanto a Colombia como a Perú, mientras que a Ecuador regresa por segunda vez en poco más de un año, tras el encuentro que mantuvo con Noboa en septiembre de 2025.
La gira incluye encuentros con el nuevo Gobierno colombiano de Abelardo de la Espriella, con Noboa en Ecuador y con la administración entrante de Fujimori en Perú. Aunque el comunicado oficial agrupa el capítulo comercial bajo una fórmula amplia -las ventajas de relaciones económicas más estrechas-, cada uno de los tres países llega al encuentro con un asunto puntual y ya identificado sobre la mesa, lo que anticipa negociaciones más concretas que una simple declaración de intenciones.
Colombia: una rebaja arancelaria en discusión
La escala colombiana es la que llega con la agenda comercial más avanzada. El Gobierno de Bogotá busca revertir el arancel del 12,5% que Washington aplica desde fines de julio a una amplia gama de exportaciones colombianas, tras una investigación estadounidense sobre los controles del país frente a bienes vinculados al trabajo forzoso; la medida había elevado el gravamen previo del 10%. De la Espriella planteó el reclamo en una llamada telefónica con Rubio el 18 de agosto, en la que pidió una suspensión temporal del arancel mientras avanza un proceso formal de revisión, y envió a Washington al ministro de Comercio, Mauricio Gómez Amín, para gestionar el pedido en persona.
Según trascendió de esos contactos previos, el Gobierno estadounidense mostró disposición a estudiar la solicitud colombiana, aunque sin comprometer todavía una definición. Bogotá busca además atraer mayor inversión estadounidense y ampliar el acceso de sus exportaciones, en momentos en que la floricultura y otros sectores agroindustriales vienen reclamando por el impacto del arancel sobre sus ventas al mercado norteamericano. El encuentro entre Rubio y De la Espriella, previsto en Barranquilla, será el primero de alto nivel entre Washington y el nuevo Gobierno colombiano desde su asunción, el 7 de agosto.
Perú: inversión y una administración que recién arranca
En Lima, Rubio se reúne con la presidenta Keiko Fujimori, en el cargo desde el 28 de julio, en lo que será el primer contacto oficial entre ambos Gobiernos. La agenda comercial busca encauzar compromisos de inversión y cooperación económica con una administración que todavía está definiendo su política exterior, en un contexto regional en el que Washington viene observando con atención la creciente presencia china en la infraestructura portuaria peruana, particularmente en el megapuerto de Chancay operado por Cosco Shipping Ports. Ese trasfondo geopolítico agrega una dimensión estratégica a cualquier oferta de inversión o financiamiento estadounidense que surja del encuentro.
La embajada de Estados Unidos en Lima adelantó que la visita traerá anuncios concretos para la relación bilateral, sin precisar todavía su contenido. El Gobierno peruano, por su parte, apunta a capitalizar la visita para reforzar su perfil ante inversores estadounidenses en un año marcado por la transición política.
Ecuador: continuidad de una relación en ascenso
El caso ecuatoriano es el de mayor continuidad. Rubio ya había visitado Quito en septiembre de 2025, cuando la agenda bilateral estuvo centrada sobre todo en seguridad, y esta segunda escala apunta a trasladar ese vínculo fortalecido al plano económico. El Gobierno de Noboa viene apostando de forma explícita a estrechar la relación con Washington como eje de su política exterior, lo que allana el terreno para avances más rápidos en la agenda comercial que en los otros dos países, donde las administraciones son más nuevas.
Qué puede salir de la gira
Analistas de la región coinciden en que los resultados concretos de este tipo de giras suelen tomar la forma de memorandos de entendimiento o anuncios de cooperación antes que de acuerdos comerciales formales, dado lo ajustado del cronograma de tres países en tres días. Ese formato, de todos modos, suele funcionar como antesala de negociaciones más específicas sobre acceso a mercado, inversión y facilitación aduanera entre Washington y cada una de las capitales visitadas. En el caso colombiano, la definición sobre el arancel del 12,5% es el punto más concreto que podría resolverse en el corto plazo, mientras que en Perú y Ecuador la gira funciona más como plataforma para anuncios de inversión y cooperación económica que como cierre de negociaciones puntuales.

