La facilitación del comercio y la competitividad regional volvieron a ocupar el centro de la agenda aduanera panameña. En un encuentro reciente entre autoridades de la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) de Panamá y representantes de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA), ambas partes reafirmaron su compromiso de profundizar la cooperación técnica e institucional para agilizar el movimiento de mercancías en el istmo.
El secretario general de la SIECA destacó que la nueva conducción de las aduanas panameñas tiene la voluntad de dar continuidad a los procesos de integración que estaban en marcha. Entre las iniciativas prioritarias figura la Plataforma Digital de Comercio Centroamericana (PDCC), un sistema que permite la transmisión electrónica de certificados de origen y otros documentos comerciales, reduciendo el papeleo, acortando los tiempos de despacho y garantizando un intercambio de información más fluido y transparente entre los países miembros.
Uno de los puntos críticos de la agenda es la reactivación de mesas de trabajo en torno al Comité Aduanero Centroamericano y la situación de los puestos fronterizos. En particular, se abordó la necesidad de retomar el proyecto de sistematización de la Declaración Única Centroamericana para Mercancías Originarias (DUCA F), que regula las importaciones y que todavía se procesa de forma manual en varios tramos del corredor regional. Esto contrasta con el módulo de exportaciones, donde la automatización ya está operativa y funciona con resultados satisfactorios.
La brecha entre exportaciones automatizadas e importaciones manuales revela una asimetría operativa que genera costos innecesarios para los operadores de comercio exterior. Cerrar esa brecha es uno de los objetivos centrales de la agenda conjunta entre la ANA y la SIECA, que también incluyó en su encuentro la revisión de iniciativas de interés común vinculadas a la integración económica centroamericana en sentido amplio.
En paralelo, autoridades del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) de Panamá participaron de una reunión donde se revisaron aspectos clave de la Reglamentación Aduanera Centroamericana, el marco normativo que busca armonizar los procedimientos de intercambio de mercancías entre los países del bloque. El ministro Julio Moltó subrayó el valor estratégico de esta colaboración para fortalecer las relaciones comerciales regionales y promover el desarrollo económico.
Por su parte, la directora de la ANA, Soraya Valdivieso, señaló que el respaldo del MICI resulta indispensable para avanzar en la implementación de políticas y procedimientos aduaneros comunes. La institución que conduce es parte activa del Comité Aduanero Centroamericano, el órgano técnico especializado que supervisa el régimen aduanero del bloque y que tiene entre sus tareas pendientes más urgentes la modernización de los cruces fronterizos terrestres.
El conjunto de estas iniciativas refleja una tendencia que viene ganando fuerza en la región: la convicción de que la integración aduanera digital no es un lujo técnico sino una condición para la competitividad. En un contexto de cadenas de suministro globales cada vez más sensibles a los tiempos de tránsito, la capacidad de Centroamérica para reducir la fricción en sus fronteras internas determinará en buena medida su atractivo como corredor logístico para el comercio internacional.

