La congestión portuaria empuja al alza las tarifas de fletes entre Asia y Sudamérica

Los roleos de carga, los retrasos por condiciones climáticas y la reducción del espacio disponible sostienen valores elevados en las rutas hacia la costa oeste y la costa este de Sudamérica.
La congestión portuaria empuja al alza las tarifas
La congestión portuaria empuja al alza las tarifas.

Las tarifas spot del transporte marítimo de contenedores entre los puertos del norte de Asia y Sudamérica se sostuvieron en niveles elevados durante agosto, en un contexto dominado por interrupciones de itinerarios, roleos de carga y cancelaciones irregulares que redujeron la disponibilidad de espacio a bordo. Según el relevamiento de actores del mercado, la fortaleza de los valores responde sobre todo a factores operativos —la congestión en puertos de Asia y de América Latina, sumada a demoras vinculadas con condiciones meteorológicas— y no a un salto genuino en la demanda de carga.

Fuentes navieras consultadas describieron un escenario de cambios acelerados, en el que los buques enfrentan dificultades para regresar a Asia según lo programado, lo que deriva en recaladas omitidas y en el roleo de contenedores hacia el próximo servicio disponible. La ocupación de las naves se mantendría prácticamente completa hasta fines de agosto, lo que deja poco margen para absorber la carga adicional que surge de las cancelaciones.

La costa oeste sudamericana lidera las subas

En la ruta que une el norte de Asia con la costa oeste de Sudamérica (WCSA), las tarifas continuaron fortaleciéndose a lo largo del mes. Durante la segunda semana de agosto se ubicaron entre 5.600 y 6.000 dólares por FEU, mientras que el índice de referencia de S&P Global marcó 6.200 dólares por FEU el 11 de agosto, un incremento de 200 dólares respecto de la jornada previa.

El mercado anticipa nuevos ajustes hacia la tercera semana del mes, a medida que las navieras avancen con incrementos generales de tarifas que podrían llevar los valores a un rango de entre 6.500 y 7.000 dólares por FEU. Agentes de carga consideran viable ese salto adicional y lo enmarcan en la proximidad de la Golden Week china —el receso que se extiende del 1 al 7 de octubre—, período en el que las líneas suelen forzar los últimos aumentos antes de que la actividad se desacelere. Al mismo tiempo, se advierte que los volúmenes actuales de carga podrían no ser suficientes para sostener las tarifas una vez que las condiciones operativas se normalicen.

La costa este sudamericana replica la tendencia

La ruta hacia la costa este de Sudamérica (ECSA) mostró una evolución equivalente, con tarifas cercanas a las registradas en el corredor del Pacífico. El índice de referencia para ese tramo se ubicó en 6.000 dólares por FEU el 11 de agosto. En ambos casos, las fuentes atribuyen la firmeza de los valores a las interrupciones de itinerario antes que a un repunte de la demanda: la congestión, las demoras por clima y el desplazamiento de capacidad limitaron el espacio disponible y retrasaron la movilización de la carga, lo que dejó a las navieras en condiciones de sostener los incrementos generales de tarifas.

El consenso de mercado apunta a que la presión alcista se mantendrá hasta la Golden Week, con una eventual moderación posterior; algunas proyecciones incluso extienden esa fortaleza hasta fines de septiembre.

Un mercado global con comportamientos dispares

El fenómeno sudamericano se enmarca en un escenario internacional de alta volatilidad. Las tarifas entre Asia y Europa comenzaron a ceder tras un inicio anticipado de la temporada alta, con caídas cercanas a 1.000 dólares por FEU —alrededor del 15%— hacia el norte de Europa y el Mediterráneo desde los máximos registrados a comienzos de julio. Las rutas del Transpacífico, en cambio, mostraron mayor resistencia: los valores hacia la costa este de Estados Unidos llegaron a 9.400 dólares por FEU, mientras que hacia la costa oeste se ubicaron en torno a los 7.400 dólares por FEU.

Las navieras sostienen una demanda sólida

Las principales compañías del sector continúan reportando una demanda robusta. Maersk revisó al alza sus perspectivas anuales por segunda vez en siete semanas, en un ajuste que atribuyó a mejores tarifas de flete y a una economía global con mayor resiliencia de la anticipada. Hapag-Lloyd, por su parte, señaló que el buen desempeño de las exportaciones asiáticas y la recuperación de la demanda estadounidense compensaron parte de la presión de costos que enfrenta la industria. 

Qué mirar de cara a la temporada alta

Para los operadores logísticos y cargadores de la región, el desafío inmediato pasa por asegurar espacio con la mayor anticipación posible mientras persista la combinación de congestión portuaria, clima adverso y roleos de carga. La ventana previa a la Golden Week concentrará buena parte de la presión alcista sobre las tarifas, en momentos en que la capacidad disponible sigue por debajo de lo habitual para esta época del año. Superado ese período, el mercado espera una moderación gradual, aunque el ritmo y la magnitud de esa corrección dependerán de cuán rápido se normalicen los itinerarios y de si la demanda de fondo —hoy sostenida más por factores operativos que por un salto en los volúmenes— logra acompañar los niveles de tarifas alcanzados durante agosto.

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