Brasil cerró julio de 2026 con un superávit comercial de 7.100 millones de dólares, sostenido por el buen desempeño de las exportaciones agropecuarias, mineras e industriales. El resultado se dio pese al enfriamiento del intercambio con Estados Unidos, hacia donde las ventas brasileñas cayeron un 5 % en la comparación interanual. Aun así, el saldo positivo permitió preservar una balanza comercial favorable y consolidar el buen desempeño acumulado por el comercio exterior del país en lo que va del año.
De acuerdo con datos del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (MDIC), las exportaciones brasileñas totalizaron cerca de 34.100 millones de dólares durante el mes, frente a importaciones por aproximadamente 27.000 millones, lo que arrojó el superávit mensual de 7.100 millones. El número quedó levemente por debajo de las proyecciones del mercado, aunque igualmente confirmó la fortaleza del sector exportador del país.
El agronegocio, motor de las ventas externas
Las exportaciones totales crecieron 6,2 % respecto a julio de 2025, con el sector agropecuario como principal impulsor: sus ventas aumentaron 9,3 %, lideradas por la soja, el algodón, los animales vivos y las carnes. La industria manufacturera también mostró una evolución positiva, mientras que algunos segmentos extractivos registraron un avance más moderado en el mes.
En sentido contrario, las exportaciones hacia Estados Unidos retrocedieron 5 %, en un contexto de menor demanda de ciertos productos industriales brasileños y de un escenario internacional más competitivo. Pese a esa baja, el mercado estadounidense continúa entre los principales destinos de la oferta exportadora de Brasil, junto con China, la Unión Europea y los socios del Mercosur.
China y el resto de Asia amortiguan la caída con Estados Unidos
El avance de las ventas hacia Asia, en particular hacia China, compensó en parte la retracción del comercio con Estados Unidos. La demanda internacional de productos agrícolas y materias primas sostuvo los ingresos por exportaciones y ayudó a mantener en terreno positivo el saldo de la balanza comercial brasileña durante el mes.
En el acumulado de 2026, Brasil registra uno de sus mejores desempeños comerciales de los últimos años, con un superávit que supera ampliamente al del mismo período del año anterior. El resultado responde tanto al crecimiento de las exportaciones como al dinamismo del agronegocio, la minería y distintos sectores manufactureros a lo largo del año.
Los próximos meses, atados a China, EE.UU. y los nuevos acuerdos del Mercosur
La evolución de la balanza comercial en los próximos meses dependerá, en gran medida, del comportamiento de la economía mundial, de la demanda china y del rumbo de las relaciones comerciales con Estados Unidos. También será clave el impacto de los nuevos acuerdos firmados por el Mercosur, entre ellos los tratados con Singapur y la Unión Europea, que podrían abrir oportunidades adicionales para las exportaciones brasileñas.
El resultado de julio confirma la capacidad de Brasil para sostener una posición sólida en el comercio internacional, incluso en un contexto de desaceleración económica global y de reconfiguración de las cadenas de suministro. La diversificación de mercados y el fortalecimiento de la competitividad exportadora se mantienen como factores centrales para sostener el crecimiento del comercio exterior y consolidar al país entre las principales economías exportadoras del mundo.

