Apple comprará chips por 30.000 millones de dólares a Broadcom fabricados en Colorado

Es el mayor compromiso de fabricación en suelo estadounidense anunciado hasta ahora por la compañía, profundizando su apuesta por mostrar afinidad con la agenda industrial de la administración Trump.
09/07/2026
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Apple comprará chips por 30.000 millones de dólares a Broadcom
Apple comprará chips por 30.000 millones de dólares a Broadcom

Apple anunció un acuerdo plurianual con Broadcom por un monto que superaría los 30.000 millones de dólares, destinado al diseño y la producción de componentes de silicio a medida y de tecnologías de conectividad inalámbrica para sus dispositivos. Se trata del mayor compromiso individual asumido hasta el momento dentro de su Programa de Manufactura Americana (AMP, por sus siglas en inglés), la iniciativa que la compañía lanzó el año pasado para expandir la producción vinculada a su cadena de suministro dentro de Estados Unidos.

El convenio contempla la fabricación de más de 15.000 millones de chips en territorio estadounidense y la creación de cientos de puestos de trabajo. Como parte del acuerdo, Broadcom invertirá 1.500 millones de dólares para ampliar y modernizar su planta de Fort Collins, en Colorado, que operará como centro de producción de componentes de radiofrecuencia -entre ellos, filtros FBAR- y de tecnologías de conectividad inalámbrica utilizadas en el iPhone y otros productos de la marca.

La relación entre ambas compañías no es nueva: Broadcom provee desde hace años a Apple chips de radiofrecuencia para la conectividad celular del iPhone, además de semiconductores para Wi-Fi, Bluetooth y otras funciones de red. Según una presentación que Broadcom realizó esta semana ante el regulador bursátil estadounidense, las dos empresas extendieron además sus contratos de suministro hasta 2031, un esquema que incluye el desarrollo de chips ASIC a medida para varias generaciones futuras de hardware de Apple.

La compañía encuadró el nuevo desembolso dentro del plan de inversión de 600.000 millones de dólares en la economía estadounidense a lo largo de cuatro años que había anunciado el año pasado. Ese compromiso, uno de los más ambiciosos entre las grandes tecnológicas del país, incluye además el ensamblaje de servidores de inteligencia artificial en una planta en Houston y otras iniciativas orientadas a mostrar un mayor anclaje productivo dentro de Estados Unidos.

El anuncio se da en un contexto en el que Apple, al igual que buena parte de las grandes tecnológicas estadounidenses, redobla sus gestos de cercanía con la política industrial de la administración Trump, que impulsa desde hace meses el regreso de la manufactura de semiconductores al país como parte de su agenda de seguridad económica y tecnológica. Voceros de la administración celebraron el anuncio como una nueva señal de que las empresas están respondiendo a los incentivos oficiales para relocalizar producción estratégica.

Para Broadcom, el respaldo financiero de Apple le permite acelerar la expansión de su presencia productiva en Fort Collins, una planta clave para la fabricación de componentes de radiofrecuencia de alta gama. La compañía atraviesa además un momento de fuerte crecimiento en su segmento de chips para inteligencia artificial, que en su último trimestre reportado creció con fuerza respecto de igual período del año anterior, con una meta de ingresos por semiconductores de IA que apunta a superar los 100.000 millones de dólares en el ejercicio completo.

El acuerdo se conoce apenas unos meses antes del recambio en la conducción de Apple, en momentos en que la compañía busca consolidar su relación con Washington y despejar tensiones comerciales en torno a la fabricación de sus productos, hoy todavía mayormente radicada en Asia.

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