El planeta necesita producir 70% más alimentos en 2050. Esa cifra de la FAO opera como motor silencioso detrás de uno de los mercados industriales más dinámicos del mundo. En 2025, la maquinaria agrícola alcanzó los 189.000 millones de dólares en valor de mercado global y proyecta cruzar los 263.000 millones hacia 2033. Lo que lo mueve no es solo la demanda de alimentos: es la escasez de mano de obra rural, la presión por eficiencia y una transformación tecnológica que convierte tractores y cosechadoras en plataformas inteligentes conectadas a satélites e inteligencia artificial.
Los exportadores: Europa al frente, China avanzando
Europa es el gran exportador neto del sector. Alemania lidera, seguida por Italia, Francia y los Países Bajos. Las marcas que concentran esa ventaja son John Deere, CNH Industrial —dueña de Case IH y New Holland—, AGCO con Massey Ferguson y Fendt, CLAAS y Kubota. México se posiciona como el mayor exportador de tractores por valor gracias a sus plantas de manufactura de marcas globales bajo el esquema USMCA, seguido por Alemania, China, Estados Unidos y los Países Bajos.
El caso más llamativo es China. En el primer trimestre de 2025, sus exportaciones de maquinaria agrícola a países de la Franja y la Ruta crecieron un 37,2% interanual. Presionado por los aranceles Trump —que redujeron sus ventas a Estados Unidos en torno al 15%—, Beijing reorientó su oferta hacia África, el Sudeste Asiático y América Latina con equipos de precio difícilmente igualable por fabricantes occidentales.
Los importadores: el nuevo mapa de la mecanización
Estados Unidos, China, India y Brasil concentran los mayores mercados domésticos, pero el crecimiento más acelerado está en otro lado. India, con 16.800 millones de dólares en demanda en 2025 y apenas el 47% de sus operaciones agrícolas mecanizadas, representa una ventana estructural enorme. En el Sudeste Asiático, Vietnam, Filipinas y Tailandia proyectan crecimientos de importación de entre el 6% y el 8% anual para los próximos cuatro años, con Indonesia ya consolidada como uno de los mercados de mayor expansión de la región.
En África, la demografía es el argumento más contundente: Nigeria pasará de 230 a más de 400 millones de habitantes en 2050. Nigeria, Kenia, Egipto y Tanzania ya son destinos prioritarios tanto de fabricantes europeos como de marcas chinas en expansión.
Tensiones que reconfiguran el comercio
Las sanciones a Rusia redibujaron flujos comerciales que China y fabricantes domésticos rusos están ocupando. Los subsidios gubernamentales al sector crecen con fuerza en 2025, especialmente en India, China y Brasil. Y el acceso al financiamiento sigue siendo una barrera real: en África, solo el 10% de los productores tiene acceso a crédito formal para maquinaria, lo que frena una demanda que en términos demográficos y productivos debería ser mucho mayor.
Política exterior hecha acero
La maquinaria agrícola dejó de ser un sector secundario en la agenda del comercio internacional. Es infraestructura para la seguridad alimentaria, palanca de productividad en economías emergentes y campo de batalla tecnológico entre grandes potencias industriales. El ciclo que viene —con el Sudeste Asiático y África como mercados de mayor crecimiento, China como exportador en expansión y Europa defendiendo el segmento de alta tecnología— va a redefinir quién alimenta al mundo y con qué herramientas lo hace.