SanLucar, la marca de frutas y verduras de gama premium con sede central en Puzol, en la provincia española de Valencia, cruzó por primera vez en su historia la barrera de los 1.000 millones de euros de facturación. De acuerdo con las cuentas anuales auditadas del ejercicio fiscal 2025, el grupo registró ingresos por 1.066 millones de euros, un resultado que la empresa atribuye a una estrategia de crecimiento e internacionalización sostenida durante años.
El salto en ventas vino acompañado de una mejora en la rentabilidad: en los últimos años, la compañía más que duplicó su ganancia antes de impuestos. Hoy emplea a cerca de 5.000 personas y comercializa sus productos en más de 35 países.
Producción propia y control de la cadena de valor
El eje del modelo de negocio es la integración vertical. La mayor parte de los ingresos actuales de SanLucar ya proviene de frutas y verduras cultivadas en sus propias explotaciones, lo que le permite controlar de cerca la cadena de valor y sostener los estándares de calidad sobre los que construyó su posicionamiento premium.
Las inversiones de los últimos años se concentraron en cuatro frentes: el fortalecimiento de la producción propia, la construcción de alianzas de largo plazo con productores de distintas regiones del mundo, la expansión de su presencia comercial internacional y la modernización de sus instalaciones, a lo que se sumó una política activa de incorporación de talento joven.
Para el consejero delegado de la compañía, Armin Rehberg, la cifra récord tiene un valor que va más allá de lo contable: la considera la confirmación de que el modelo de negocio funciona y de que la estrategia del grupo ofrece una respuesta adecuada para productores, distribuidores, socios comerciales y consumidores. El directivo subrayó que el crecimiento sostenible y la fiabilidad no surgen de decisiones de corto plazo, sino de la combinación de socios adecuados, una estrategia clara y una ejecución constante.
Sin descuidar los mercados de origen
Pese al fuerte impulso de la expansión global, la empresa sigue creciendo en sus mercados tradicionales, Alemania y Austria, donde trabaja junto a sus socios de distribución. Rehberg señaló que continuar generando valor agregado en esos destinos, en conjunto con sus aliados comerciales, sigue siendo uno de los objetivos centrales del grupo.
Diversificación como herramienta frente a la volatilidad
La diversificación geográfica y de producto aparece como el otro factor decisivo en la evolución de la compañía. Fundada en 1993 por Stephan Rötzer, SanLucar ofrece hoy más de 100 variedades de frutas y verduras, además de productos de mayor valor agregado como licuados (smoothies), jugos y aceite de oliva. Esa amplitud de cartera le otorga margen para adaptarse a las oscilaciones del mercado global, desde cambios en la demanda hasta problemas de abastecimiento en determinados orígenes.
Según el CEO, el negocio actual es mucho más internacional y diversificado que hace pocos años, lo que le da a la empresa la flexibilidad necesaria para reaccionar ante cambios en las condiciones del mercado sin resignar el nivel de fiabilidad que exigen sus clientes. De cara al futuro, Rehberg planteó que alcanzar los 1.000 millones de euros no representa un punto de llegada, sino la base para la próxima etapa de desarrollo del grupo, con el objetivo de seguir creciendo de una manera de la que la organización pueda sentirse orgullosa.


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