El Parlamento británico dio un paso significativo en la modernización de su infraestructura portuaria. El Comité de Transporte de la Cámara de los Comunes evaluó la revisión del National Policy Statement for Ports, el documento central que orienta la aprobación de grandes proyectos portuarios en Inglaterra y en el puerto autónomo galés de Milford Haven. La actualización, publicada por el Departamento de Transporte en junio de 2025, llegó después de más de una década sin cambios sustanciales desde la versión original de 2012.
Los puertos británicos no son un sector menor. Mueven más del 95% de las importaciones del país por volumen, incluyendo energía y alimentos, sosteniendo más de 728.000 empleos. Con ese peso económico de fondo, el Comité señaló que la revisión era, en sus propias palabras, largamente esperada.
Uno de los debates más reveladores del informe gira en torno al estatus de Prioridad Nacional Crítica. Esta designación, hoy reservada principalmente a infraestructuras energéticas, otorga una presunción favorable dentro del sistema de planificación y acelera la aprobación de proyectos. Varios operadores portuarios, entre ellos Associated British Ports, el UK Major Ports Group y la Port of London Authority, expresaron su decepción por no haber sido incluidos en esa categoría. El Comité fue directo: recomendó al Gobierno extender ese estatus a los puertos, argumentando que su función en la cadena de suministro y en la habilitación de desarrollos energéticos lo justifica plenamente.
La descarbonización ocupa un lugar central en el texto revisado. A diferencia de la versión de 2012, el nuevo borrador incorpora exigencias concretas: los proyectos deben contemplar desde sus primeras etapas la instalación de infraestructura para la carga eléctrica de buques en atraque y la conexión a la red eléctrica. También se espera que las autoridades de planificación faciliten el desarrollo de subestaciones cuando eso permita reducir las emisiones de la actividad marítima. En materia de logística terrestre, el documento insta a que cada proyecto analice con detenimiento las oportunidades de trasladar carga desde la carretera hacia modos de transporte más sostenibles.
El informe formula un total de 14 conclusiones y recomendaciones que van desde las previsiones de demanda hasta la simplificación regulatoria, pasando por la integración modal y la seguridad jurídica para los inversores. El impacto práctico alcanzará a algunos de los puertos más relevantes del país: Southampton, Hull, el mayor por tonelaje que es Immingham, Harwich y el propio Milford Haven, todos ellos ante proyectos de expansión que deberán tramitarse bajo el nuevo marco en los próximos años.

