Okonjo-Iweala sobre la reforma de la OMC: «Veremos hasta dónde podemos llegar»

Al inicio de la conferencia ministerial de Yaundé, la directora general instó a los miembros a avanzar con un plan de trabajo consensuado.
30/03/2026
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Okonjo-Iweala CM14 y la reforma a la OMC
Okonjo-Iweala CM14 y la reforma a la OMC

Los miembros de la Organización Mundial del Comercio pueden alcanzar avances suficientes en materia de reforma para considerar exitosa la decimocuarta conferencia ministerial, aun sin lograr consenso sobre un plan de trabajo. La directora general reconoció en su discurso inaugural que la reunión transcurre en un momento difícil para el comercio mundial y el sistema multilateral de intercambios. «No podemos negar la magnitud de los problemas que enfrenta el mundo hoy», afirmó.

El telón de fondo es complejo. Tras nueve meses de idas y vueltas entre los delegados en Ginebra, el embajador noruego Petter Ølberg, facilitador del proceso de reforma, llegó a Yaundé con un borrador de plan de trabajo que estaba lejos de reflejar un consenso. «Una gran mayoría de miembros apoya el plan», dijo el diplomático a periodistas el 11 de marzo en la sede de la organización. Todos quieren reformas, aseguró. Pero «hay cierto desacuerdo», admitió. «Algunos quieren más ambición; otros, menos. Algunos quieren más detalle; otros, menos», señaló Ølberg, identificando a Estados Unidos e India como los principales remisos.

La postura de Washington quedó registrada con claridad en documentos oficiales. En el Consejo General de marzo, el representante estadounidense reconoció el trabajo del facilitador pero fue categórico: «Las discusiones no están suficientemente maduras para permitir un plan de trabajo que defina con especificidad el alcance y las modalidades del proceso de reforma». La agenda de política comercial de Estados Unidos para 2026, publicada semanas antes, plantea reorientar la función negociadora de la OMC favoreciendo acuerdos plurilaterales y revisando el principio de Nación Más Favorecida, piedra angular del sistema multilateral que obliga a extender a todos los miembros cualquier ventaja comercial concedida a uno.

Frente a esa resistencia, Okonjo-Iweala apostó por el pragmatismo. En lugar de insistir en el plan de trabajo como condición para el éxito, instó a los miembros a extraer el mayor progreso posible de los días en Yaundé sin que la búsqueda de consenso se convierta en un obstáculo. La directora general había propuesto meses antes un enfoque por etapas: un ejercicio de delimitación previo a la CM14 liderado por facilitadores, orientación ministerial en Yaundé sobre los próximos pasos, e implementación posterior a la conferencia dentro de los grupos de trabajo, con miras a presentar resultados concretos antes de la decimoquinta conferencia ministerial.

El mejor resultado posible en Yaundé, es que los ministros acuerden alguna versión del plan de Ølberg, que también propone plazos y puntos de verificación para mantener el rumbo. Pero las divisiones siguen siendo profundas. China, la Unión Europea, Suiza y el Reino Unido apoyan un plan detallado y advierten contra un resultado puramente procesal, que a su juicio significa desaprovechar el trabajo de los últimos nueve meses.

La agenda de la CM14 no se agota en la cuestión de la reforma institucional. Las discusiones abarcaban también el comercio digital, el desarrollo, el algodón y las subvenciones a la pesca. En materia digital, los servicios entregados por vía electrónica superan actualmente los cuatro billones y medio de dólares anuales, casi una cuarta parte del comercio internacional, y la inteligencia artificial acelera esa transformación a un ritmo que el marco normativo multilateral no logra seguir.

Okonjo-Iweala señaló también las fallas internas de la organización: la parálisis del sistema de solución de diferencias, cuyo Órgano de Apelación dejó de funcionar en 2019, y la falta de transparencia de varios miembros que no han presentado las notificaciones obligatorias sobre subsidios industriales, una omisión que alimenta la desconfianza y dificulta las negociaciones.

La conferencia se desarrolla en el peor momento para el sistema de comercio basado en reglas de ochenta años, según la propia directora general. Pero también, en su lectura, en un momento de oportunidad: la crisis puede ser el estímulo que fuerce las reformas que la organización necesita para sobrevivir.

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