Las gestiones para concretar el histórico acuerdo de libre comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea avanzan hacia una fecha decisiva: el 20 de diciembre. Así lo anticipó el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en su rol de titular de la presidencia pro tempore del bloque sudamericano, durante una conferencia de prensa en Johannesburgo al margen de la Cumbre del G20, según replicaron este domingo las principales agencias de noticias brasileñas.
«No pretendo viajar más este año, excepto a Brasilia o a Foz do Iguaçu para firmar el acuerdo MERCOSUR-Unión Europea, que creo que será firmado el 20 de diciembre», declaró el mandatario, descartando nuevas giras internacionales hasta el cierre de 2025.
Un acuerdo de proporciones inéditas
El presidente Lula subrayó la magnitud histórica del entendimiento al señalar que se trata de «un acuerdo que involucra prácticamente a 722 millones de habitantes y 22 billones de dólares de PIB», agregando que podría convertirse en «el mayor acuerdo comercial del mundo».
Las cifras reflejan el alcance sin precedentes de este pacto: por el lado europeo, la Unión Europea representa aproximadamente 450 millones de ciudadanos y una de las economías más desarrolladas del planeta; por el lado sudamericano, el MERCOSUR agrupa a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con una población combinada de más de 270 millones de personas y un mercado en plena expansión.
Veinticinco años de negociaciones hacia un momento definitorio
Si la fecha se confirma, la firma no coincidirá con la Cumbre de Jefes de Estado del MERCOSUR programada para realizarse en Foz do Iguaçu bajo la conducción brasileña. En cambio, se organizaría un evento específico para la rúbrica del tratado, dándole el protocolo y la relevancia que merece un acuerdo de esta envergadura.
Tras 25 años de complejas negociaciones iniciadas en 1999, con avances, retrocesos y múltiples obstáculos políticos y comerciales, el acuerdo se encamina finalmente hacia su definición. De concretarse, abrirá paso a la creación de una de las mayores áreas de libre comercio del planeta, eliminando barreras arancelarias y facilitando el intercambio de bienes, servicios e inversiones entre ambas regiones.
El pacto representa un punto de inflexión para la integración birregional en un contexto global marcado por tensiones comerciales, proteccionismo creciente y la reconfiguración de las cadenas de suministro internacionales. Para el MERCOSUR, significaría un acceso privilegiado al mercado europeo; para la Unión Europea, consolidaría su presencia en América Latina y diversificaría sus socios comerciales en un momento de creciente competencia con otras potencias globales.
La cuenta regresiva hacia el 20 de diciembre ha comenzado, y con ella, la expectativa de presenciar la materialización de uno de los proyectos de integración comercial más ambiciosos y prolongados de las últimas décadas.