Los agentes de aduana de Estados Unidos revisan sus protocolos de confidencialidad frente al avance de la inteligencia artificial

Un fallo reciente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza abrió interrogantes sobre los límites legales del uso de herramientas de IA en operaciones que involucran información sensible de los clientes.
03/04/2026
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la IA en la operatoria aduanera
la IA en la operatoria aduanera

La irrupción de herramientas de inteligencia artificial en la operatoria aduanera está obligando a los brokers de aduana de Estados Unidos a revisar sus obligaciones de confidencialidad frente a los clientes. Así lo advirtió Lenny Feldman, asesor legal de la Asociación Nacional de Brokers y Transportistas de Aduana de Estados Unidos (NCBFAA), quien señaló que el sector se encuentra evaluando si debe notificar a sus clientes sobre el uso de estas herramientas o, directamente, solicitar su consentimiento antes de utilizarlas en operaciones aduaneras.

El debate se desencadenó a partir de un fallo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) que determinó que los brokers no pueden derivar tareas de cumplimiento aduanero a empresas externas no licenciadas, incluyendo servicios de ingreso de datos radicados en el exterior. La decisión surgió en respuesta a una consulta presentada por un broker con sede en Georgia que buscaba claridad sobre si era lícito que una entidad offshore introdujera datos en un sistema de declaración aduanera para luego transmitirlos a CBP a través de su interfaz automatizada. La agencia respondió que esa práctica constituiría el ejercicio ilegal de actividad aduanera por parte de una empresa no habilitada.

El fallo tiene implicancias directas sobre el uso de IA. Cuando un broker carga documentos comerciales, facturas o datos de importación en una plataforma de inteligencia artificial externa para que procese o clasifique esa información, se plantea la pregunta de si esa operación equivale a compartir negocios aduaneros con un tercero no autorizado. La respuesta no es unívoca y el sector aún no cuenta con orientación regulatoria específica sobre el punto.

A ello se suma la dimensión de la confidencialidad. Los brokers de aduana manejan información altamente sensible de sus clientes: datos de proveedores extranjeros, estructuras de costos, volúmenes de importación y estrategias comerciales. Introducir esa información en sistemas de IA de terceros, que pueden retener datos o utilizarlos para entrenar modelos, expone a los brokers a riesgos legales y reputacionales que hasta hace poco no existían en su práctica cotidiana.

Según Feldman, los brokers están analizando distintas alternativas: desde la inclusión de cláusulas de consentimiento en sus contratos de servicio hasta la adopción de políticas de uso de IA que limiten el tipo de información que puede procesarse externamente. El desafío es que la tecnología avanza más rápido que la regulación, y CBP aún no ha emitido lineamientos específicos sobre cómo conciliar la automatización con las obligaciones fiduciarias que los brokers tienen respecto de sus clientes.

El caso refleja una tensión más amplia en el comercio internacional: la presión competitiva por adoptar herramientas de IA que reduzcan costos y agilicen trámites choca con un marco regulatorio diseñado en una era analógica, que exige que las tareas aduaneras sean realizadas por profesionales licenciados y que la información de los importadores permanezca bajo resguardo.

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