Una tentación irresistible: El chocolate.
Un perfume que me define: Dolce & Gabbana Devotion.
Prenda que representa mi estilo: Zapatos italianos, aunque no los use todos los días.
Libro que me gustaría releer: Novelas históricas, como María Reina de Escocia de Margaret George; El muchacho persa de Mary Renault; y El arquitecto de Tombuctú de Manuel Pimentel.
Ciudad a la que siempre volvería: Bari, por su tranquilidad, alejada del bullicio turístico, aunque disfruto también de Roma, Florencia y otras ciudades de la Toscana.
Algo que me gusta pero que no me animaría a hacer: Bungee jumping o paracaidismo: me atraen, y quizás algún día me anime a practicarlos.
Una aerolínea en la que me da placer viajar: Emirates.
Película que me motiva: Bajo el sol de la Toscana, y en general, cine europeo, pero en la sala de cine.
Un plato que recomendaría: Soy vegetariano, y encontrar opciones durante los viajes puede ser un desafío. En Tallin (Estonia), descubrí por casualidad un pequeño restaurante con solo diez mesas, muy concurrido y donde conviene reservar con anticipación. Tuve la suerte de probar un plato donde el boniato era protagonista, perfectamente logrado y de sabor memorable.

3 metas cumplidas
Comprobar que el trabajo que uno realiza realmente vale la pena.
Escribir y publicar mi libro La nueva era de los servicios globales.

Haber amado, haber sido amado y compartir la vida con mascotas.
3 elementos que no pueden faltar en mi maleta
Tener una valija y viajar sería, en sí mismo, lo que no debería faltar.
Cosméticos para cuidar la piel.
Libros, sin necesariamente leerlos durante el viaje.
3 deseos pendientes
Vivir en Ipanema, entre la playa y la laguna, y tomar decisiones para hacerlo posible.

Concretar el desafío del casamiento.
Terminar el doctorado en curso.



