Gran Rosario consolida su posición como segundo polo mundial de cereales, oleaginosas y sus derivados

La cosecha histórica de 2025 impulsa un crecimiento del complejo agroindustrial más importante de América Latina.
25/01/2026
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La zona portuaria del Gran Rosario, reconocida como el segundo polo mundial de procesamiento y exportación de cereales y oleaginosas, experimentó en diciembre de 2025 un crecimiento extraordinario que refuerza su posición estratégica en el comercio agroindustrial global. Este complejo portuario, que concentra el 80% de las exportaciones argentinas de granos y sus derivados, registró cifras récord que evidencian la vitalidad del sector y la importancia crítica de esta región para la seguridad alimentaria mundial.

Un diciembre histórico para la agroindustria argentina

Según el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, la actividad agropecuaria en diciembre mostró un crecimiento del 1,7% respecto a noviembre de 2025 y un notable incremento del 11,3% en comparación con el mismo mes del año anterior. Estos números confirman el dinamismo sostenido de la cadena agroindustrial argentina y posicionan a Rosario como un centro logístico fundamental en la exportación global de alimentos.

Récord en el flujo de camiones: la soja lidera el movimiento portuario

La infraestructura portuaria de Rosario procesó en diciembre 1.490 camiones cargados con soja, lo que representa un aumento del 0,51% respecto a la semana anterior y del 0,62% en comparación con diciembre de 2024. Este incremento responde directamente a las exportaciones récord de soja, que alcanzaron las 3,5 millones de toneladas en el mes, consolidando a Argentina como proveedor estratégico de los mercados asiáticos, especialmente en el contexto de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China que han redirigido flujos comerciales hacia América del Sur.

El complejo agroexportador del Gran Rosario, que cuenta con más de 30 terminales portuarias y plantas de procesamiento a lo largo de 70 kilómetros sobre el río Paraná, se ha convertido en la puerta de salida principal de la producción agrícola de una de las regiones más fértiles del planeta. Esta posición estratégica permite procesar y exportar no solo granos en bruto, sino también aceites y harinas, agregando valor a la producción primaria.

Cosecha récord impulsa la capacidad del segundo polo cerealero mundial

El trigo alcanzó una producción histórica de 27,7 millones de toneladas para el ciclo 2025/26, posicionando a Argentina entre los principales exportadores mundiales de este cereal. Esta producción récord se procesó en gran medida a través del complejo agroindustrial de Rosario, cuyas plantas de molienda registraron incrementos del 0,9% en trigo y del 4,2% en cebada durante diciembre.

El complejo no solo funciona como puerto de exportación, sino como un verdadero hub agroindustrial que genera empleo para más de 150.000 personas en forma directa e indirecta.

Desafíos para mantener la competitividad del segundo polo mundial

A pesar del desempeño excepcional, el complejo portuario del Gran Rosario enfrenta desafíos estructurales que requieren atención urgente. La infraestructura vial y ferroviaria que conecta las zonas productivas con los puertos necesita modernización para soportar el creciente volumen de granos. El transporte terrestre, fundamentalmente por camiones, sigue siendo el medio predominante, lo que genera presión sobre las rutas de acceso y aumenta los costos logísticos.

La logística como factor estratégico

Los datos de diciembre de 2025 demuestran que la logística portuaria se ha convertido en un factor determinante para la competitividad del sector agroindustrial argentino. Con más de 2.100 camiones diarios ingresando al complejo en los picos de cosecha, la fluidez de las operaciones es esencial para cumplir con los compromisos de exportación y mantener la confianza de los compradores internacionales.

La capacidad del Gran Rosario para procesar simultáneamente múltiples productos —soja, maíz, trigo, cebada, girasol— y transformarlos en aceites, harinas y biodiesel, representa una ventaja competitiva única que debe preservarse mediante inversiones continuas en tecnología y eficiencia operativa.

Con un sector agroindustrial que representa más del 60% de las exportaciones argentinas y genera divisas esenciales para la economía nacional, la performance de Rosario trasciende lo regional para convertirse en un asunto de interés estratégico nacional. Los datos de diciembre son un recordatorio de que, cuando se combinan recursos naturales excepcionales con infraestructura adecuada, Argentina puede competir en las grandes ligas del comercio agroindustrial mundial.

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